MAR DEL PLATA.- En el expediente de quiebra del ex Aquarium Mar del Plata todavía queda un último capítulo abierto: más de medio centenar de animales sigue a la espera de un destino definitivo

Con los delfines ya vendidos y los últimos cuatro lobos marinos reubicados en otro oceanario de la provincia, el grupo que permanece en el predio está integrado sobre todo por pingüinos de distintas especies. Entre ellos, cuatro ejemplares fueron puestos a la venta y quedaron valuados judicialmente en US$40.000, en caso de que aparezca una propuesta desde el exterior

Un cierre que dejó fauna cautiva

El complejo cerró el 31 de marzo de 2025 por decisión de Plunimar S.A., la firma que operaba localmente para Dolphin Discovery. Desde entonces, el caso pasó al Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°20, donde se dispuso la quiebra y se nombró una síndica para administrar la etapa final del proceso

La discusión no alcanza solo a las deudas y a las instalaciones: también involucra el destino de la fauna que quedó en el parque. Varios traslados ya se concretaron. Los diez delfines fueron enviados a Egipto, después de ser movidos primero por tierra hasta Buenos Aires y luego por avión, rumbo a parques acuáticos de Hurghada, junto al Mar Rojo. En ese viaje participaron también cuidadores y entrenadores

Las aves y los peces que formaban parte del acuario también fueron reubicados, aunque sin que trascendieran detalles económicos en la mayoría de los casos. El último movimiento fue el de Ciro, Joaco, Naza y Mía, los cuatro lobos marinos que pasaron a Mundo Marino, en San Clemente del Tuyú

Los pingüinos que siguen en la costa

Entre los animales que permanecen a metros del faro hay mayoritariamente pingüinos magallánicos, además de dos pingüinos rey y un grupo menor de pingüinos saltarines. El cuidado diario sigue a cargo de empleados históricos del lugar, que alimentan a las aves y supervisan su estado general

Ese personal sostiene la rutina en la llamada pingüinera, con pescado fresco, control permanente y tareas de mantenimiento básico. Según se había explicado meses atrás, estos animales nacieron en cautiverio y no pueden ser liberados en la naturaleza porque no están preparados para sobrevivir por sus propios medios

Entre denuncias y controles

Desde el cierre del predio se conocieron denuncias sobre las condiciones del lugar y el posible impacto sobre los animales. Sin embargo, las inspecciones realizadas por Policía Ambiental no detectaron ejemplares con signos de enfermedad, desnutrición ni otras afecciones

En contraste con la situación actual, el parque también tuvo un centro de rehabilitación por el que pasaron animales rescatados. Es el caso del tortugo Jorge, trasladado desde Mendoza, rehabilitado y liberado el año pasado frente a la costa marplatense. Luego se le colocó un sistema de rastreo satelital que permitió seguir su recorrido hasta el norte de Brasil

Mientras avanza la quiebra, la definición sobre el futuro de los pingüinos y del resto de lo que queda en el predio sigue pendiente