Un brote de Candida auris, un hongo resistente a varios medicamentos, ya fue detectado en 23 estados de Estados Unidos durante 2026. Las cifras oficiales superan los 3.000 casos clínicos confirmados hasta fines de julio y muestran un aumento sostenido respecto de años anteriores

La propagación afecta sobre todo a personas hospitalizadas o en centros de atención prolongada, donde este microorganismo encuentra condiciones favorables para extenderse. Texas, Michigan e Illinois concentran la mayor cantidad de contagios, con más de 700, más de 500 y cerca de 370 casos, respectivamente

Un patógeno difícil de controlar

Candida auris fue identificado por primera vez en Estados Unidos en 2016. Desde entonces, su presencia creció por su capacidad de resistir tratamientos antifúngicos y sobrevivir en entornos sanitarios adversos

Las autoridades de salud lo consideran una amenaza relevante porque puede causar infecciones graves en la sangre y en otros órganos, especialmente en pacientes con defensas bajas, ventilación mecánica, diálisis, catéteres o internaciones prolongadas

Dónde se concentra el brote

Además de los estados con más casos, otras jurisdicciones registran cifras superiores a 100 contagios, entre ellas Nevada, Nueva Jersey, Arizona, Maryland y Virginia. También se informó detección en Arizona, Colorado, Georgia, Indiana, Iowa, Kansas, Kentucky, Louisiana, Mississippi, North Carolina, North Dakota, Pennsylvania, Tennessee, Utah y Wisconsin

Arkansas y Montana realizaron tamizajes, aunque no confirmaron infecciones clínicas recientes. Las cifras de vigilancia siguen siendo provisionales y pueden cambiar a medida que los estados actualizan sus reportes

Riesgo en hospitales y centros de cuidado

El hongo se transmite principalmente en entornos de atención médica por contacto directo o a través de superficies y equipos contaminados. Entre los dispositivos que pueden facilitar su propagación figuran catéteres intravenosos, tubos de respiración y sondas urinarias

Un problema adicional es que algunas personas pueden portar el hongo sin síntomas, lo que complica su detección temprana. En otros casos, los signos de infección pasan desapercibidos porque los pacientes ya presentan cuadros graves por otras causas

Las medidas de contención

Para frenar la expansión, las autoridades sanitarias insisten en reforzar la limpieza y desinfección de áreas críticas, aislar a los pacientes infectados o colonizados y capacitar al personal de salud en el manejo de infecciones resistentes

También recomiendan extremar la vigilancia epidemiológica y actuar con rapidez ante cada nuevo caso para evitar brotes mayores dentro de hospitales y centros de larga estancia