Alrededor de 200 militantes fundadores de Morena en Naucalpan, Estado de México, renunciaron a su afiliación tras acusar al alcalde Isaac Montoya de permitir esquemas de extorsión y malas prácticas en la Policía Municipal

Entre las razones de la desbandada también señalaron el ingreso de exmilitantes del PRI y del PAN, así como las campañas de afiliación masiva impulsadas por la dirigencia nacional en años recientes

Detención violenta y denuncia de hostigamiento

Juan José Olivas Islas, uno de los fundadores del movimiento en el municipio, afirmó que él mismo fue objeto de una detención violenta e ilegal por parte de policías municipales. Sostuvo además que le arrebataron su teléfono celular durante el operativo

Según su versión, la última ubicación registrada por el dispositivo apuntó a las oficinas de la Presidencia Municipal de Naucalpan, algo que interpretó como una forma de represión y hostigamiento contra las voces críticas

Olivas Islas también acusó a Montoya de no haber cumplido su promesa de reestructurar y transformar a la policía local. En su lugar, dijo, la corporación opera bajo esquemas de extorsión institucionalizada y abuso de autoridad

Ruptura por pérdida de identidad

Los exmilitantes sostienen que Morena se ha desdibujado en el plano local y ha perdido su identidad política. También rechazaron la apertura indiscriminada a cuadros provenientes de otros partidos para engrosar el padrón electoral

Olivas Islas recordó además su desacuerdo con la actual dirigencia nacional por las campañas de afiliación masiva, un proceso que, afirmó, se fortaleció en etapas previas con Luisa María Alcalde y Andrés Manuel López Beltrán

Los inconformes advirtieron que lo ocurrido en Naucalpan no sería un caso aislado y que la imposición de perfiles externos podría detonar renuncias similares en otros municipios del Estado de México

El tablero rumbo a 2027

Antes de la ruptura interna, Isaac Montoya aparecía con intención de buscar la reelección en 2027. También se mencionaban como posibles aspirantes de Morena la actual directora general del DIFEM, Karina Labastida, y el propio Juan Olivas, quien finalmente abandonó el partido

La crisis abre ahora un escenario de incertidumbre para el grupo local, en un municipio donde la disputa por la presidencia municipal volverá a estar en juego en los próximos comicios