La presión migratoria sobre Ceuta ha derivado en una crisis de dimensión europea. En menos de 48 horas, unas 60.000 personas habrían entrado en la ciudad desde Marruecos, en una situación que obligó al despliegue del Ejército y de la Guardia Civil, mientras los centros de acogida quedaron desbordados y miles de personas recorrieron las calles

Según los datos difundidos, al menos 19 personas murieron al intentar llegar a nado. Pedro Sánchez y Fernando Grande-Marlaska ya se encuentran en Ceuta, donde fueron recibidos por un grupo de ciudadanos concentrados en el helipuerto, entre gritos de protesta contra el Gobierno

Presión para revisar Schengen

La respuesta política no tardó en llegar desde distintos países europeos. En Italia, Giorgia Meloni anunció medidas extraordinarias para reforzar la seguridad en las fronteras y abrió la puerta a suspender la aplicación de Schengen con España. Su ministro de Exteriores, Antonio Tajani, defendió esa misma opción y calificó la situación de amenaza para la seguridad nacional

Finlandia, Dinamarca y Suecia también reclamaron una reacción firme. Mari Rantanen sostuvo que España ha fallado en la protección de la frontera exterior de Schengen, mientras Mette Frederiksen pidió que la Unión Europea considere todas las opciones, incluida la suspensión de la cooperación. Desde Suecia, Ulf Kristersson reclamó que España recupere el control de la situación

Francia, Países Bajos y Bélgica elevan el tono

En Francia, Laurent Nuñez ordenó reforzar de inmediato los controles en la frontera con España y activó la Fuerza Fronteriza de Intervención Rápida. Marine Le Pen también culpó al Gobierno español de alentar la entrada masiva de migrantes

Países Bajos expresó preocupación y pidió medidas urgentes para proteger las fronteras exteriores de la Unión Europea. Bélgica, por su parte, subrayó que lo que ocurre en Ceuta no es solo un problema español, sino comunitario, y reclamó un control más duro frente a las redes de tráfico de personas

Bruselas y la ONU piden coordinación

La Comisión Europea planteó reforzar su apoyo a España con medios financieros, técnicos y operativos, incluida la intervención de Frontex. También inició contactos con Marruecos para frenar los cruces hacia territorio español. Magnus Brunner trasladó a Grande-Marlaska la disposición de la Unión Europea a ampliar ese respaldo

Desde Naciones Unidas, António Guterres insistió en que deben respetarse los derechos y la dignidad de todas las personas que llegan a Ceuta