La cifra de personas que han salido de Ceuta hacia Marruecos tras la entrada masiva del jueves se elevó este domingo a 73.500, según cálculos de las Fuerzas de Seguridad del Estado. En ese contexto, el balance de fallecidos asciende a 72, de acuerdo con el último parte del delegado del Gobierno en la ciudad, Miguel Ángel Pérez
El Gobierno prevé acelerar en los próximos días los expedientes de los adultos que no aceptan volver por su cuenta. En su caso, las autoridades insisten en que no serán regularizados por haber entrado de forma ilegal y que acabarán siendo repatriados
Los menores no pueden ser devueltos
La situación es distinta para los niños, niñas y adolescentes que cruzaron solos o acompañados por familiares o amigos. A diferencia de los adultos, no pueden ser retornados de forma inmediata. Las primeras estimaciones sitúan su número entre 4.000 y 7.000, aunque no existe una cifra oficial cerrada
Muchos ya han regresado a Marruecos con sus familias, pero otros permanecen en la ciudad o han sido derivados a centros de acogida saturados. En Ceuta, el dispositivo disponible para protección de menores tiene capacidad para 29 plazas, muy por debajo de la demanda actual
Identificación, atención inicial y tutela
La primera identificación corresponde a la Policía Nacional, que toma los datos que facilita el menor, además de fotografías y huellas dactilares. Si no habla español, la administración debe facilitar un intérprete para que entienda las actuaciones que le afectan
Tras ese primer registro, reciben asistencia básica, con agua, comida, ropa seca y mantas, y después pasan por un reconocimiento médico para detectar lesiones o problemas derivados del trayecto, como hipotermia, deshidratación, quemaduras o heridas
Una vez confirmada la minoría de edad, el menor queda bajo el sistema de protección de la comunidad autónoma y, en Ceuta, del Área de Menores de la Ciudad Autónoma. Desde ese momento, la administración asume su tutela e incorpora su expediente al Registro de Menores Extranjeros No Acompañados
Cómo se decide la edad y qué pasa después
Cuando existen documentos válidos, como un pasaporte, no se practican pruebas adicionales. Si no hay papeles o surgen dudas sobre la edad real, interviene la Fiscalía de Menores, que puede ordenar pruebas médicas y radiológicas para fijarla
Los centros de acogida funcionan con planes individualizados de protección e intervención educativa. Al llegar, se evalúa el estado emocional, el nivel educativo, el idioma y posibles traumas, y se asigna un educador de referencia
La escolarización se tramita como la de cualquier menor español, mientras que los servicios sociales inician los trámites de regularización administrativa. En paralelo, las autoridades estudian cada expediente para valorar si procede la reagrupación familiar o el retorno al país de origen, siempre en función del interés del menor y de las garantías de protección disponibles
Uno de los principales problemas de estos recursos son las ausencias sin autorización. Las autoridades advierten de que muchos menores abandonan los centros para seguir ruta hacia la península, otros países europeos o para reunirse con familiares, lo que activa protocolos de búsqueda inmediata