Chantal “Tati” Leclercq difundió un mensaje público para contar cómo atravesó los últimos seis meses, luego de quedar involucrada en una investigación por el presunto desvío de anestésicos hospitalarios para consumo recreativo
La anestesióloga fue allanada e imputada en abril. En su publicación, relató que durante ese período recurrió a psicólogos, psiquiatras y abogados, mientras enfrentaba versiones sobre su participación en el expediente
También describió cambios personales, el acercamiento a la religión, la escritura, el yoga y el vínculo con sus familiares y mascotas. Según expresó, perdió algunas amistades, pero fortaleció otras relaciones. El mensaje estaba acompañado por fotografías junto a amigos y familiares
Un mensaje contra las acusaciones
Leclercq sostuvo que las acusaciones terminaron desplazando su identidad profesional. Antes de la causa, explicó, su nombre estaba asociado con su formación médica y con su trabajo como anestesióloga
La joven cerró el texto con una referencia irónica a la imagen que, según afirmó, se construyó sobre ella. Durante las primeras horas, su de Instagram permaneció público, pero luego fue configurado como privado tras la amplia difusión del posteo
El vínculo con Zalazar y otros investigados
Leclercq era residente de tercer año en el Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia, perteneciente al sistema de salud porteño. Además, mantenía una amistad con Alejandro Zalazar, anestesista del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, quien fue hallado muerto en su departamento de Palermo el 20 de febrero
La Justicia consideró que la médica podía funcionar como un nexo entre Zalazar y Hernán Boveri y Delfina “Fini” Lanusse, ambos relacionados con el servicio de Anestesiología del Hospital Italiano de Buenos Aires. Lanusse, además, era amiga cercana de Leclercq
Después de la muerte de Zalazar, los investigadores reconstruyeron la existencia de reuniones privadas conocidas como “Propofest”. En esos encuentros, según testimonios incorporados a la investigación, profesionales de distintos hospitales habrían consumido propofol y fentanilo con fines recreativos
El origen de los anestésicos
Zalazar fue encontrado sin vida con medicamentos anestésicos e instrumental médico en su vivienda. El episodio fue atribuido inicialmente a una sobredosis de propofol y fentanilo, aunque la muerte continúa bajo investigación como un caso dudoso
Las averiguaciones permitieron establecer que los insumos hallados pertenecían al Hospital Italiano, institución en la que la víctima no trabajaba. A partir de ese dato se inició un procedimiento interno y fueron señalados Boveri, médico del área de Anestesiología, y Lanusse, residente de tercer año, como presuntos responsables de la sustracción y distribución de las sustancias
El expediente tramita ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°29, con intervención de la Fiscalía N°49. Por el momento no tiene una calificación definitiva, aunque los hechos podrían encuadrarse como hurto o administración fraudulenta, delitos que contemplan penas de hasta seis años de prisión
En paralelo, la investigación por la muerte de Zalazar continúa a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6