El Senado de Chile dio luz verde al veto presentado por el presidente José Antonio Kast para sacar del proyecto de megarreforma económica tres disposiciones incorporadas durante el debate legislativo. Con esa decisión, la iniciativa quedó con el camino prácticamente despejado para su promulgación
Los puntos que quedaron fuera
Las observaciones del Ejecutivo eliminaron las normas referidas al derecho al olvido financiero por deudas, la prohibición del cobro de intereses sobre intereses y los ajustes pensados para asegurar pagos a 30 días a pequeñas y medianas empresas
Esos mismos vetos ya habían sido respaldados por mayoría simple en la Cámara de Diputados, por lo que quedaron excluidos del texto final
Apoyo oficial y rechazo opositor
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, valoró el resultado legislativo y afirmó que el Congreso mostró madurez. También defendió los vetos al señalar que el Banco Central de Chile y la Comisión para el Mercado Financiero advirtieron efectos adversos en los artículos retirados
Desde la oposición, la senadora comunista Karol Cariola cuestionó la eliminación de la restricción al anatocismo y sostuvo que ese mecanismo termina castigando de forma permanente a quienes cargan con una deuda que se encarece sin límite
El último filtro institucional
La promulgación definitiva todavía depende del Tribunal Constitucional, que revisa tres requerimientos de inconstitucionalidad presentados por parlamentarios opositores. El análisis alcanza al capítulo de invariabilidad tributaria y a ciertos cambios en materia ambiental
Quiroz dijo tener confianza en un fallo favorable y el Gobierno espera cerrar todo el proceso antes de septiembre, para avanzar luego con los primeros presupuestos bajo el nuevo esquema hacia fin de año
La apuesta económica de fondo
La reforma contempla una rebaja del impuesto a las empresas del 27% al 23%, la exención de IVA en la compra de vivienda, incentivos para repatriar capitales y una cláusula de invariabilidad tributaria para grandes inversiones
El Ejecutivo sostiene que estas medidas buscan reactivar la economía, elevar el crecimiento al 3,5% al final del mandato, bajar el desempleo al 6,5% y sostener el equilibrio fiscal