Las congresistas Carol Stefanny Borda Acevedi y Sara Jimena Castellanos Rodríguez presentaron un escrito de coadyuvancia a una queja ético-disciplinaria contra la representante Laura Daniela Beltrán Palomares, conocida como “Lalis”, ante la Comisión Legal de Ética y Estatuto del Congresista de la Cámara de Representantes
El origen de la controversia
La queja se relaciona con una intervención de la comediante María Camila Fonseca, “Macafolla”, durante el show de comedia La Megacárcel, en un fragmento asociado al reclutamiento de menores de edad por parte de las extintas Farc. En ese espacio, la creadora de contenido hizo una referencia que fue considerada ofensiva por quienes presentaron la reclamación
Según el planteamiento de la queja, la escena habría implicado un trato vulgar y degradante hacia las personas reclutadas siendo menores de edad
La respuesta de “Lalis”
Beltrán cuestionó la coadyuvancia y sostuvo que no era procedente, porque su participación en ese programa de sátira política ocurrió antes de ser congresista
En sus redes sociales afirmó que había una mala lectura del caso y pidió revisar la Ley 1828 de 2017. También acusó a sus contradictores de desconocer el alcance de las instituciones y de actuar con ligereza
Las réplicas de las congresistas
Sara Castellanos defendió su apoyo a la queja y aseguró que no le avergonzaba respaldar a una víctima. Añadió que la vergüenza, en su criterio, debería recaer sobre quien encuentre graciosa la realidad de quienes fueron reclutados por las Farc siendo niños
Por su parte, Carol Borda señaló que Beltrán confundía la fecha de grabación del programa con el análisis completo de la conducta examinada. También dijo que la congresista había hecho una lectura incompleta de la norma disciplinaria
Borda explicó que la coadyuvancia distingue los hechos previos de las actuaciones posteriores de Beltrán como congresista y pidió que ofreciera disculpas a las víctimas del reclutamiento forzado
La nueva defensa de la congresista
Tras las críticas, “Lalis” insistió en que sus palabras fueron sacadas de contexto. Aseguró que su señalamiento no estaba dirigido a los menores reclutados, sino a quienes, según ella, han usado a las víctimas del conflicto para sostener discursos de miedo, guerra y odio