Bryan Betancur, indultado por Donald Trump por su participación en el asalto al Capitolio, fue condenado en Washington por agresión simple después de tocar sin consentimiento el cabello de una mujer en un tren de la Línea Roja del Metro y difundir el video del episodio en X
El juez Anthony Epstein le impuso 180 días de prisión, la pena máxima para ese delito menor, con crédito por los 128 días que ya pasó detenido. En la acusación se indicó que la grabación fue publicada el 28 de febrero con la frase: “las rubias son una buena aventura y sí, me dio permiso”
Una investigación apoyada en metadatos y cámaras
La pesquisa estuvo a cargo de la Policía de Tránsito del Metro y del FBI. Antes de que la víctima denunciara el hecho, los agentes ya revisaban videos relacionados con el caso
Para vincular a Betancur con la publicación, los investigadores cruzaron metadatos de X con registros de vigilancia del sistema ferroviario. Como su rostro no aparecía con claridad, compararon la actividad de su cuenta con horarios y recorridos captados por las cámaras hasta ubicarlo en el mismo trayecto que la mujer
El impacto en la víctima
Durante el juicio, la mujer declaró que no notó el contacto en el momento y que se enteró días después, cuando el video comenzó a circular y compañeros de trabajo la reconocieron. Dijo que fue “muy perturbador” ver que alguien la había tocado y había publicado la escena en internet sin su consentimiento
También contó que el episodio modificó su rutina y su sensación de seguridad. Afirmó que piensa en el video todos los días, especialmente cada vez que toma el metro, y que desde entonces se siente “más paranoica y más expuesta”
El fallo y la postura de la defensa
La defensa cuestionó la solidez de la prueba y sostuvo que no estaba demostrado que Betancur fuera la persona del video. También argumentó que no podía hablarse de agresión si la víctima no percibió el contacto en ese instante
El juez rechazó ese planteo tras revisar la prueba circunstancial y calificó el hecho como “espeluznante”. Antes de la sentencia, Betancur pidió consideración por su salud mental, pero Epstein concluyó que el acusado representa una amenaza y que no mostró arrepentimiento ni aceptación de responsabilidad
El magistrado, sin embargo, no aprobó una orden de alejamiento, al considerar que Betancur no sabía quién era la mujer ni dónde se encontraba
Otros procesos abiertos
Betancur enfrenta además otros casos judiciales. En Arlington, Virginia, tiene un cargo de agresión por una transmisión en vivo en la que habría vuelto a tocar el cabello de otra mujer dentro de un tren
En Washington, D.C., también está acusado de acoso. Los documentos judiciales señalan que habría enviado mensajes reiterados sobre salud mental, sus pies y temas sexualmente explícitos entre 2024 y 2025 a una mujer identificada como Amanda Moore
Ese expediente añade que coincidió con ella en un evento en la capital estadounidense, donde presuntamente tuvo una conducta inapropiada y trató de que la expulsaran del lugar. Cuando la mujer se retiró, él habría salido detrás de ella mientras le gritaba un insulto
Betancur debe volver a comparecer ante el tribunal el 21 de agosto