El Centro Democrático quedó en el centro de una discusión interna por su identidad política, luego de que dos de sus figuras más visibles expusieran posturas opuestas sobre el rumbo del partido fundado por Álvaro Uribe Vélez
En la jornada de Reflexión Unidad, Doctrina y Futuro, realizada en Medellín, Paloma Valencia afirmó que la colectividad “no es un partido de derecha” y marcó distancia de modelos asociados con Javier Milei y Nayib Bukele. También defendió la idea de una intervención estatal activa y sostuvo que los resultados del pasado en Colombia demostraron avances en economía, bienestar social y legitimidad democrática
Cabal defiende la identidad de derecha
La respuesta de María Fernanda Cabal llegó de inmediato. En sus redes sociales, la exsenadora calificó como una “catástrofe ideológica” la afirmación de Valencia y recordó que durante 15 años ayudó a construir el partido sobre pilares como la libertad, la familia, la seguridad, la propiedad privada y la iniciativa empresarial
Cabal sostuvo que, si la colectividad renuncia a esas ideas, corre el riesgo de convertirse solo en una estructura vacía sin identidad política. En otros mensajes, insistió en que ser de derecha no debe ocultarse y defendió una visión basada en la confianza en el ciudadano, el respeto por la ley y el orden como condición para la libertad
Una disputa que expone tensiones de fondo
La excongresista también criticó la expansión de la izquierda en sindicatos, universidades, colegios, organizaciones campesinas, movimientos sociales y espacios culturales. Según su lectura, la derecha ha cedido terreno al evitar una defensa abierta de sus convicciones
En ese mismo contexto, presentó la Escuela de Libertad como un espacio para impulsar una “Nueva Derecha sin complejos” y convocó a militantes y simpatizantes del Centro Democrático a sumarse a esa apuesta, bajo la idea de los “Guardianes de la Libertad”