Las revisiones de teléfonos en los puntos de ingreso a Estados Unidos suelen generar dudas entre los viajeros. Las facultades del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) no son las mismas dentro del país que en un aeropuerto o en un cruce fronterizo

Qué cambia en la frontera

Dentro del territorio estadounidense, cualquier persona puede negarse a una revisión voluntaria de su celular. En ese caso, los oficiales necesitan una orden judicial para acceder al contenido del dispositivo sin autorización del dueño

En cambio, en aeropuertos y otros puertos de entrada, los agentes federales tienen facultades especiales para retener el teléfono aunque el viajero se oponga. Aun así, la persona puede negarse a entregar la contraseña del equipo

Las consecuencias de esa negativa no son iguales para todos. Los ciudadanos estadounidenses y los residentes permanentes no pierden su derecho de ingreso por rechazar la entrega de su clave. Para viajeros con visas de turismo o estudio, en cambio, puede haber efectos migratorios e incluso una denegación de admisión

Qué puede revisar la CBP

La CBP cuenta con una directiva que regula el acceso y resguardo de la información digital. En una inspección pueden revisar archivos guardados localmente, como imágenes y documentos, además de mensajes de texto, fotografías, videos y comprobantes de viaje almacenados en el dispositivo

La norma no habilita a exigir el acceso a cuentas externas ni a información que esté solo en la nube o en servidores remotos

Qué conviene hacer ante un control

Quien atraviese una inspección migratoria puede ejercer el derecho a guardar silencio y no responder preguntas. También puede negarse a firmar documentos que no comprende por completo

Si el teléfono queda retenido, el viajero debe pedir un recibo oficial que deje constancia de la custodia del aparato. Las autoridades también pueden considerar el contenido de redes sociales como parte de su evaluación de credibilidad

Además, los especialistas recomiendan no borrar archivos si ya existe una investigación formal en curso