Las proteínas son nutrientes esenciales para el organismo, ya que participan en la formación de tejidos como los músculos y en la producción de hormonas y enzimas
Sin embargo, consumir más proteínas de las necesarias no implica necesariamente una mejora en la salud. El nutricionista Ismael Galancho advierte que la industria alimentaria convirtió este nutriente en un argumento de venta, incluso para productos destinados a personas que ya cubren sus requerimientos diarios
La proteína no se limita a la carne y los huevos
La alimentación proteica puede incluir carnes de ave, pescado blanco y azul, lácteos fermentados, yogures naturales y distintas fuentes vegetales
Incorporar alguno de estos alimentos durante el día puede ayudar a alcanzar la cantidad necesaria de proteínas, siempre dentro de una dieta variada que también contemple frutas, verduras y fibra
Cuánto necesitan quienes hacen ejercicio
Las personas que realizan actividad física con frecuencia pueden requerir una mayor ingesta de proteínas. Aun así, la idea de que cuanto más se consume, mejores serán los resultados, no se aplica a todos los casos
Algunos estudios citados por el especialista señalan que una cantidad de 1,2 gramos por kilo de peso corporal puede ser suficiente en determinadas personas
Proteínas durante una dieta para bajar de peso
Reducir las proteínas durante un proceso de descenso de peso puede ser contraproducente. Para perder grasa se suele establecer un déficit calórico mediante una reducción de carbohidratos y grasas, con el objetivo de preservar la masa muscular
Por eso, eliminar por completo los alimentos proteicos no es una recomendación general y debe evaluarse de acuerdo con las necesidades de cada persona
El aporte recomendado en adultos
La Organización Mundial de la Salud señala que las proteínas representan entre el 10% y el 15% del consumo calórico diario total. En una persona adulta con un peso corporal saludable, esto equivale aproximadamente a entre 50 y 75 gramos por día
Las proteínas pueden ser de origen animal o vegetal. Su calidad y digestibilidad son aspectos especialmente importantes durante la infancia y la adolescencia
En algunos contextos, priorizar las fuentes vegetales puede contribuir a reducir riesgos para la salud en la población adulta. No obstante, los alimentos de origen animal continúan siendo relevantes para la incorporación de determinados nutrientes, especialmente en niños, niñas, mujeres embarazadas y personas en período de lactancia
La elección de una dieta adecuada debe realizarse con asesoramiento médico o nutricional para evitar desequilibrios alimentarios