Buenos Aires suma este septiembre una cita con Leonardo Favio. En el Cinearte Cacodelphia, cuatro de sus películas más recordadas regresan a la pantalla para revisar una filmografía atravesada por la infancia herida, el deseo, la exclusión y el pulso popular

La programación reúne Crónica de un niño solo (1965), Nazareno Cruz y el lobo (1975), Soñar, soñar (1976) y Gatica, el mono (1993). Todas funcionan como estaciones de una obra que convirtió las historias marginales en centro emocional y político

El origen de una mirada

El ciclo abre el miércoles 9 con Crónica de un niño solo, debut de Favio como director. Escrita junto a su hermano Jorge Zuhair Jury y dedicada a Leopoldo Torre Nilsson, la película sigue a Polín, un chico de once años que transita entre un reformatorio estatal y la villa de la que proviene

Tras agredir a un supervisor, es encerrado y luego logra escapar para volver a su barrio, donde lo esperan la violencia cotidiana, la indiferencia oficial y una libertad siempre precaria. El relato nace de experiencias personales del realizador y marcó un punto de partida decisivo en su cine

Estrenada en 1965, la película fue leída como una crítica frontal a las instituciones y, con el tiempo, ganó un lugar central en la historia del cine argentino

Un mito popular para hablar del país

El miércoles 16 será el turno de Nazareno Cruz y el lobo, uno de los mayores éxitos de taquilla del cine nacional. Con Juan José Camero, Marina Magalí y Alfredo Alcón, la historia retoma el mito del lobizón y lo cruza con una tragedia amorosa

Nazareno, séptimo hijo varón, carga con una maldición: convertirse en lobo en las noches de luna llena. Cuando se enamora de Griselda, el Diablo le ofrece un pacto imposible entre amor, riqueza y libertad

Rodada en 1974, la película reflejó un clima político convulsionado y abrió en la obra de Favio una etapa más cercana al cine de género, sin perder densidad poética ni carga simbólica

La intimidad de un sueño truncado

El miércoles 23 se proyecta Soñar, soñar, considerada por muchos la más extraña y, a la vez, la más íntima de esta selección. Carlos Monzón interpreta a Charlie, un muchacho del interior que llega a Buenos Aires con la ilusión de convertirse en artista

Allí conoce a Mario “El Rulo”, un estafador bohemio que lo arrastra por una serie de episodios degradados hasta el circo y la cárcel. Filmada en los últimos meses del gobierno de Isabel Perón y estrenada poco después del golpe de 1976, la película fue prohibida casi de inmediato

Con el tiempo se convirtió en obra de culto. También marcó el cierre de la primera etapa de Favio como cineasta, antes de su exilio y de un largo silencio detrás de cámara

El regreso con un ídolo popular

La retrospectiva concluye el miércoles 30 con Gatica, el mono, el film que devolvió a Favio a la dirección tras casi dos décadas. La película reconstruye la vida de José María Gatica, boxeador surgido de la pobreza y convertido en figura masiva de los años 40 y 50

El relato vincula su ascenso y caída con la suerte política del peronismo. Cuando Perón asciende, Gatica gana; cuando el movimiento cae en 1955, su carrera se derrumba con él

Favio combina ficción y archivo para componer un retrato complejo, lleno de exaltación, fragilidad y lealtad popular. Estrenada en 1993, en plena etapa menemista, la película también dialoga con la memoria de un peronismo original ya perdido

Las funciones se realizan todos los miércoles de septiembre a las 19 en Cine Arte Cacodelphia, en Av. Roque Sáenz Peña 1150, Ciudad de Buenos Aires