Debra Coltune nació en Estados Unidos y decidió empezar de nuevo junto a su familia en Europa. Su destino fue Carloforte, un pueblo de Cerdeña, la isla italiana reconocida por la presencia de personas centenarias y por su estilo de vida más pausado
Un cambio impulsado por la seguridad y la salud
La mujer dejó Las Vegas porque sentía que ya no era el lugar adecuado para criar a sus hijos con tranquilidad. Buscaba un entorno más seguro, con hábitos más sanos y una rutina menos acelerada
Durante un viaje a San Pietro en 2023, Coltune quedó impactada por las costumbres locales y por la calma de la isla. Esa experiencia la convenció de mudarse definitivamente en 2024 con sus hijos Aiden y Kaiya, además de los dos caniches de la familia
Una vida más lenta y familiar
Desde entonces, la familia alquila un departamento mientras se adapta a la vida italiana. Coltune trabaja como crítica gastronómica y dice que encontró un entorno donde sus hijos pueden moverse con mayor libertad y crecer en un ambiente protegido
Según contó, la diferencia con Las Vegas es total: menos ruido, menos apuro y más contacto con la naturaleza. También destacó que en la isla los vecinos mantienen hábitos cotidianos asociados al bienestar, como salir a caminar por las mañanas
Raíces en el Mediterráneo
Coltune aseguró que ahora quiere comprar una casa para establecerse de forma definitiva en la isla. Sus hijos ya se adaptaron al colegio, hicieron amigos y toman clases particulares para aprender el idioma y comunicarse mejor con los vecinos
Para ella, Cerdeña representa estabilidad, seguridad y una forma de vida que no encontraba en Estados Unidos. Por eso, su objetivo es quedarse y hacer de Carloforte su hogar permanente