El gobernador de Florida, Ron DeSantis, volvió a cuestionar los intentos de imponer por ley una transición obligatoria hacia los vehículos eléctricos y usó a Tesla como ejemplo de una compra que muchos hacen por las características del auto, más allá de su motorización
Su mensaje apareció en X, en el marco de un cruce sobre las posiciones de Donald Trump y Gavin Newsom frente a esta tecnología. Desde allí, DeSantis marcó distancia de cualquier mandato estatal y defendió la competencia entre empresas y la libre decisión de los compradores
Una crítica directa a California
En ese planteo, el republicano apuntó contra California al sostener que el estado busca obligar a que todos los autos sean eléctricos, aun cuando no tendría la capacidad suficiente en su red para sostener una transición forzada
La discusión volvió a poner en foco la agenda californiana sobre emisiones. La meta estatal no se refería a todos los autos en circulación, sino a las ventas de vehículos nuevos, con horizonte en 2035
Incentivos mientras sigue el debate
En paralelo, California mantiene un programa para abaratar la compra de ciertos vehículos de cero emisiones. La iniciativa MyFirstEV, vigente desde el 3 de agosto de 2026, ofrece beneficios para residentes que acceden por primera vez a este tipo de unidades
El incentivo llega a US$3500 para vehículos nuevos y a US$1750 para usados, con topes de precio y requisitos específicos. El programa incluye autos eléctricos a batería y de hidrógeno, pero excluye a los híbridos