Ron DeSantis volvió a respaldar la cooperación entre las fuerzas locales de Florida y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). En un mensaje difundido meses atrás, afirmó que la normativa estatal deja en claro que los funcionarios locales deben colaborar con las autoridades federales en asuntos migratorios
La postura se enmarca en una política que reforzó la detención de migrantes desde la asunción de Donald Trump en enero de 2025. En Miami, la oficina del ICE registró 41.000 detenciones entre enero de 2025 y marzo de 2026, una cifra que refleja el peso de Florida dentro del mapa migratorio del país
Florida, laboratorio de la línea dura
En febrero, DeSantis insistió en que la posición del gobierno estatal no cambió y marcó distancia con los estados que limitan la cooperación con el ICE. También aludió a Minnesota, donde rigen políticas de santuario que restringen la participación de la policía local
El aumento de arrestos se relaciona con la expansión de los acuerdos 287(g), que permiten a determinadas agencias policiales colaborar directamente con el ICE. Ese esquema convirtió a Florida en uno de los estados con mayor adhesión al programa
El impacto sobre las comunidades migrantes
Florida tiene desde hace décadas una población migrante numerosa, con fuerte presencia de personas procedentes de Cuba y de otros países de América Latina. Solo en el sur del estado, especialmente en Miami-Dade y Monroe, se estima una población de 356 mil personas sin documentos estadounidenses
La aplicación de estas políticas también tuvo efectos sociales. Estudios de la Universidad del Sur de Florida señalaron que personas de distintos estatus migratorios evitan hospitales, escuelas e iglesias por temor a ser identificadas por las autoridades
Entre los principales efectos aparecen la inestabilidad laboral, la reducción de la movilidad, el miedo a la separación familiar y la caída de la confianza en la policía
Cómo funcionan los acuerdos 287(g)
Los memorandos firmados bajo la sección 287(g) habilitan a oficiales locales a colaborar con ICE en tareas vinculadas a inmigración. En ciertos casos, los sheriffs pueden actuar como agentes federales para acelerar procesos de deportación de personas indocumentadas con antecedentes penales
El programa opera con tres modalidades: una para identificar y procesar a extranjeros con causas penales pendientes, otra para permitir una autoridad migratoria limitada durante tareas policiales habituales y una tercera para notificar y ejecutar órdenes administrativas contra personas bajo custodia
En la actualidad, Florida figura entre los estados con más acuerdos activos. Un informe reciente señaló que 344 jurisdicciones del estado firmaron memorandos de este tipo