Un laboratorio clandestino dedicado a ofrecer métodos para eludir bloqueos de teléfonos celulares fue desmantelado en el barrio porteño de Saavedra. Durante el allanamiento, la Policía de la Ciudad secuestró 61 celulares, 75 partes de equipos informáticos y distintos dispositivos utilizados presuntamente en esas maniobras

La investigación comenzó con un aviso en internet

La pesquisa estuvo a cargo de la División Delitos Tecnológicos Complejos y se inició durante recorridas de ciberprevención. En ese contexto, los investigadores detectaron una publicación en una plataforma digital que ofrecía servicios para sortear los mecanismos de seguridad de los equipos

El anuncio mencionaba procedimientos conocidos como bypass o salto de iCloud, expresiones utilizadas para describir métodos destinados a superar el bloqueo de activación de determinados dispositivos

A partir de esa publicación, el personal policial realizó tareas de campo y analizó registros aportados por la plataforma. Esas diligencias permitieron identificar el domicilio desde el que presuntamente se brindaban los servicios y reunir elementos para solicitar una orden judicial

Qué encontraron durante el allanamiento

El procedimiento se realizó en una vivienda de una planta, donde funcionaba el taller. En el interior, los oficiales hallaron un espacio acondicionado para trabajar con teléfonos y manipular componentes electrónicos

Además de los celulares y las partes informáticas, fueron incautados una desbloqueadora marca Sigma, pendrives, discos externos y cuatro notebooks. Todo el material quedó incorporado a la causa para su análisis

Los investigadores deberán establecer la procedencia de los elementos y determinar si tienen relación con los servicios ofrecidos en internet. Tampoco se informó si alguno de los teléfonos tenía una denuncia por robo o si se pudo identificar a sus propietarios

La causa quedó a disposición de la Justicia Federal

La investigación contó con la intervención de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N° 11, a cargo de Gerardo Pollicita. El allanamiento fue ordenado por el Juzgado Federal N° 5, encabezado por María Eugenia Capuchetti

Después del operativo, el responsable del lugar quedó a disposición del juzgado interviniente. No trascendieron su identidad ni detalles sobre una eventual imputación formal