El plan de Nueva York para abrir cinco supermercados administrados por la ciudad quedó envuelto en una ola de desinformación en redes sociales. Circularon publicaciones que aseguraban que será obligatorio presentar identificación para comprar allí, pero esa versión fue desmentida por funcionarios locales
Qué se discutió realmente
La confusión surgió tras una conferencia de prensa en la que se mencionó la posibilidad de usar una tarjeta parecida a la de una biblioteca. Esa herramienta, según explicaron después las autoridades, serviría para administrar la demanda y evitar que algunas personas compren grandes volúmenes de productos con descuento para revenderlos
El sistema sería voluntario y no pediría documento, ni prueba de domicilio, ni verificación de ingresos. Tampoco se necesitaría para entrar o comprar en los locales
Acceso abierto para todos
Desde el entorno del alcalde Zohran Mamdani insistieron en que las tiendas estarán abiertas a cualquier persona. También aclararon que la tarjeta, si finalmente se implementa, no se tramitará en el ayuntamiento ni en otra dependencia pública
La definición del formato quedará en manos del operador privado que resulte seleccionado para administrar los establecimientos dentro del proceso de contratación de la ciudad
La comparación que no aplica
Las versiones falsas intentaron vincular este proyecto con el debate sobre la identificación para votar. Sin embargo, las autoridades remarcaron que se trata de dos asuntos distintos y que el modelo de las tiendas no funcionará como un mecanismo para verificar identidad, residencia o nivel de ingresos
La discusión sobre los supermercados públicos se presenta como una respuesta al aumento del precio de los alimentos en la ciudad, con una tienda prevista en cada distrito