Luis Manuel Aviles, de 48 años, fue detenido por agentes migratorios en Key West, Florida, según informó su familia y confirmó el Departamento de Seguridad Nacional. El arresto se produjo cuando salió de su casa para llevar su auto al mecánico

Su esposa, Argelia Aviles, dijo que su marido, originario de Nicaragua, vive en Estados Unidos desde hace 19 años y trabaja como handyman. También aseguró que cuenta con un permiso para trabajar en el país

Una detención en medio del servicio militar de su hijo

La detención ocurrió mientras su hijo, Joshua Aviles, atravesaba el noveno mes de despliegue a bordo del USS Abraham Lincoln, un portaaviones de la Armada estadounidense que ha permanecido en el mar por un período récord de tiempo continuo. Esa misión ha generado preocupación por el agotamiento de la tripulación, la escasez de suministros y el desgaste de la nave

Joshua contó en una publicación que seguía a bordo, cumpliendo turnos de 12 horas desde hacía más de 250 días sin descanso, cuando recibió la noticia del arresto de su padre. Dijo que la situación lo dejó devastado y que le cuesta seguir trabajando mientras no sabe cómo está su padre

Temor familiar y reclamo por la situación migratoria

La hermana de Joshua, Katherine Delgado, señaló que él se alistó en las fuerzas armadas, en parte, con la esperanza de que eso ayudara a su padre a obtener la ciudadanía y dejara de vivir con miedo a ser arrestado

Delgado agregó que la separación ha sido muy dura para la familia y que ha gastado cientos de dólares en paquetes con alimentos y artículos de higiene para su hermano, algunos de los cuales nunca llegaron

El Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que Aviles fue arrestado el sábado y permanecerá bajo custodia de ICE mientras se avanza con el proceso de deportación. También afirmó que tener un familiar en el ejército no exime del cumplimiento de la ley

Un caso que expone el giro migratorio

La detención se produce en un contexto en el que la administración de Donald Trump ha reducido protecciones migratorias para familias vinculadas con militares, dentro de su política de deportaciones masivas. Entre los afectados figuran padres y cónyuges de tropas en servicio activo

Mientras tanto, la familia Aviles espera que Joshua regrese pronto a casa, pero teme que ese reencuentro ocurra sin su padre. Argelia Aviles dijo que él estaba ilusionado con el fin del despliegue y con volver a abrazar a su hijo después de nueve meses sin verlo