Recibir un análisis de sangre con triglicéridos elevados puede plantear dudas sobre la alimentación. En estos casos, revisar los hábitos alimentarios es una de las medidas que suelen recomendar los profesionales de la salud

La dieta mediterránea puede formar parte de este abordaje. Se basa en el consumo de verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, pescado, frutos secos y aceite de oliva

Un plan de 14 días con distintos aportes nutricionales

La propuesta organiza las comidas durante dos semanas y distribuye diferentes grupos de alimentos para favorecer una alimentación equilibrada

Durante la primera semana, el esquema aporta 2.037 kilocalorías diarias, con un 49,7 % de carbohidratos, un 32,6 % de grasas y un 17,3 % de proteínas

En la segunda semana, contempla 2.008 kilocalorías por día: 49,4 % de carbohidratos, 34,3 % de grasas y 16,3 % de proteínas

Estos valores son orientativos y no representan las necesidades de todas las personas. La cantidad de calorías y nutrientes debe ajustarse a las características individuales y a la indicación de un profesional

Fibra y grasas insaturadas en la alimentación

El plan incluye entre 11 y 12 gramos de grasas saturadas y entre 123 y 169 miligramos de colesterol diarios. También prioriza la fibra, con un aporte estimado de entre 33 y 39,5 gramos por día

La fibra puede incorporarse a través de

  • Verduras y hortalizas.
  • Frutas.
  • Frutos secos sin sal.
  • Pan integral y otros cereales con mayor contenido de fibra.

Entre las fuentes de grasas recomendadas se encuentran el aceite de oliva, los frutos secos y el pescado. La propuesta menciona merluza, trucha y pulpo como alternativas dentro de la selección alimentaria

Los triglicéridos altos pueden relacionarse con la alimentación, el consumo de alcohol, algunas enfermedades, determinados medicamentos y la predisposición genética. Por eso, la dieta debe integrarse en una evaluación general de la salud

Cómo distribuir las comidas

Desayuno

Una opción puede incluir café o una infusión con leche descremada, una tostada de pan integral con tomate y aceite de oliva, y una porción de fruta

Merienda

La merienda puede componerse de yogur o queso fresco descremado, pan tostado integral, fruta y entre 20 y 30 gramos de frutos secos tostados sin sal

Almuerzo

La comida principal puede combinar legumbres, verduras, arroz, pastas integrales y mariscos. Entre las legumbres sugeridas aparecen los porotos, las lentejas, los garbanzos y las alubias

Estos alimentos pueden acompañarse con ensaladas de remolacha, otras hortalizas y morrón. Las legumbres y los cereales integrales aportan fibra, mientras que las verduras suman variedad de nutrientes

Cena

Para la noche, se proponen fuentes de proteínas como pescado a la plancha, pollo al limón, lomo de cerdo, huevos pochados y tortillas

Las preparaciones pueden acompañarse con verduras y hortalizas asadas o elaboradas en crema, como la berenjena

Las porciones y la elección de los alimentos deben adaptarse a las necesidades de cada persona y a los objetivos definidos durante una consulta nutricional. Este tipo de plan es una referencia general y no reemplaza una indicación personalizada