La lengua de suegra, también conocida como sansevieria o espada de San Jorge, es una de las plantas más elegidas para decorar los ambientes del hogar. Además, el Feng Shui le atribuye propiedades vinculadas con la protección y el equilibrio energético
Este antiguo sistema filosófico chino, de origen taoísta, busca armonizar la energía vital en los espacios. Por la forma afilada de sus hojas, asociada con la energía yang, la sansevieria es considerada un elemento capaz de actuar como escudo frente a las energías negativas
Los lugares recomendados para colocarla
Cerca de la entrada principal: se recomienda ubicarla aproximadamente a dos metros de la puerta y evitar que quede pegada a ella. Según el Feng Shui, en ese punto puede funcionar como un filtro que bloquea las malas vibras y permite el ingreso de energía positiva
En muros laterales o balcones: puede colocarse sobre paredes sin ventanas cercanas o en esquinas exteriores consideradas vulnerables. La intención es favorecer el flujo energético del ambiente
Al fondo del patio trasero: esta ubicación se relaciona con el efecto conocido como “hacer tortuga”, una forma simbólica de generar respaldo y protección frente a las adversidades
Desde esta perspectiva, una sansevieria bien ubicada ayuda a equilibrar el acceso a la vivienda y a neutralizar el estrés o las cargas acumuladas durante el día. Su valor también se relaciona con la importancia simbólica que tiene en distintas culturas
La arquitecta y especialista en decoración Laura Cardona sostiene que la planta puede contribuir a mantener despejada y equilibrada la energía del hogar. También señala que, cuando un ambiente está muy cargado, la sansevieria podría debilitarse, enfermarse o secarse, como si absorbiera ese peso energético
Además de estas creencias, la planta fue incluida en un estudio de la NASA sobre especies capaces de purificar el aire. La sansevieria ayuda a eliminar toxinas como el benceno y el formaldehído y libera oxígeno durante la noche
Cómo cuidar la lengua de suegra
- Luz: necesita espacios bien iluminados y conviene mantenerla alejada de la sombra para favorecer su crecimiento.
- Temperatura: prefiere ambientes secos y temperaturas de entre 15 y 20 °C.
- Riego: debe ser moderado. Es conveniente regarla únicamente cuando la tierra esté seca; durante el invierno, puede ser suficiente hacerlo una o dos veces al mes.
- Trasplante: hay que pasarla a una maceta más grande cuando el recipiente actual quede chico.
- Abono: se puede aplicar fertilizante una vez al mes durante los meses cálidos.
- Mantenimiento: no necesita poda, aunque es importante retirar las hojas secas o marchitas para prevenir enfermedades.