Demilson, de 11 años, y Danilson, de 17, lograron ponerse a salvo durante el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Quibdó el 10 de agosto de 2026. Ambos viven con osteogénesis imperfecta, una condición conocida como huesos de cristal, que les provoca fragilidad ósea extrema
Los dos hermanos debieron salir por sus propios medios de la casa en la que viven, en el barrio El Caví, uno de los sectores más vulnerables de la capital chocoana. La vivienda quedó en estado crítico: presenta fisuras profundas en las columnas y colapsos en varias paredes, por lo que las autoridades ya advirtieron que debe ser demolida
Una salida en medio del miedo
Demilson contó que al comienzo pensó que el movimiento sería pasajero. Pero cuando el temblor se intensificó, los hermanos buscaron refugio en una construcción de madera cercana, que les pareció menos riesgosa
Danilson explicó que en el momento en que empezó el sismo estaba fuera de la casa, lo que le permitió reaccionar con mayor rapidez. Aunque la escalera se movía con fuerza, alcanzó a bajar y escapar antes de que la situación empeorara
La difícil rutina en casa
La madre de los menores, Emilse Moreno Mena, permanece al cuidado permanente de ambos, incluyendo el acompañamiento diario a la institución educativa. Esa atención constante le impide trabajar fuera del hogar
La mujer aseguró que ha enfrentado sola las emergencias que se presentan cuando sus hijos sufren fracturas. La manutención de la familia depende por completo del padre, quien sale cada día a buscar el sustento
El traslado de los niños a sus actividades escolares se resuelve, cuando es posible, en motocicleta. Si no hay transporte disponible, la familia debe pagar un servicio informal, un gasto que agrava su situación económica
El pedido urgente de la familia
Emilse pidió apoyo para reconstruir la casa y poder ofrecerles a sus hijos una vivienda digna. Su solicitud se concentra en materiales básicos de obra como cemento, varilla y arena
En las últimas horas comenzaron a llegar algunas ayudas, aunque la familia insiste en que todavía no alcanzan para levantar la vivienda ni cubrir todas las necesidades del hogar
El caso de los hermanos se suma a la emergencia que dejó el sismo en el Chocó. Según las autoridades departamentales, más de 2.600 viviendas resultaron destruidas o gravemente afectadas y 49 ingenieros estructurales fueron enviados para evaluar las edificaciones comprometidas