El cambio climático y El Niño se combinaron para intensificar de forma explosiva al huracán Polo, pero el calentamiento global tuvo una influencia mayor, según un nuevo estudio
Los investigadores estimaron que el calentamiento provocado por la quema de carbón, petróleo y gas añadió cerca de 6 mph, casi 10 km/h, a la fuerza de la tormenta. El Niño habría contribuido con unas 5 mph, equivalentes a 8 km/h
El análisis concluyó que el cambio climático hizo 23 veces más probables las condiciones que alimentaron a Polo. El fenómeno de El Niño multiplicó esa probabilidad por 14
Un océano más cálido alimentó la tormenta
La tormenta se desarrolló sobre aguas de unos 31,2 °C, hasta 2 °C por encima de lo normal. Ese calor proporcionó energía adicional al sistema tropical
Polo permaneció dos días y medio como huracán de categoría 5, el período más prolongado registrado para esa intensidad en el Pacífico. Aunque perdió fuerza considerablemente antes de llegar a una zona poco poblada de México, pasó de tormenta tropical a categoría 5 en aproximadamente 24 horas
Los investigadores analizaron principalmente la temperatura del agua y el potencial de intensidad de la tormenta. El Niño también modifica la cizalladura del viento en altura, un factor que puede debilitar o favorecer a los huracanes. En el Atlántico suele aumentar esos vientos; en el Pacífico, los cambios en los patrones atmosféricos pueden reducirlos
Una comparación con un mundo sin calentamiento
Para estimar el efecto del cambio climático, los equipos compararon las condiciones observadas con un escenario hipotético en el que el planeta no se hubiera calentado 1,4 °C desde la era preindustrial
Ambos grupos utilizaron métodos distintos y midieron las condiciones de manera ligeramente diferente, pero llegaron a una conclusión general similar. El análisis todavía no había pasado por una revisión científica formal
Los investigadores señalaron que Polo habría sido una tormenta muy intensa incluso sin la influencia adicional del cambio climático y El Niño. Sin embargo, pequeños aumentos en la velocidad del viento pueden elevar de forma considerable los daños
El Niño es un fenómeno temporal, mientras que la señal del calentamiento global se mantiene y puede intensificarse mientras continúe el uso de combustibles fósiles