España ha atravesado ya cuatro olas de calor este verano, con registros próximos a los 45 grados en algunos puntos del país. El balance sanitario es severo: 3.260 muertes atribuibles al calor en lo que va de temporada

Julio, el mes más extremo

Julio se ha convertido en el mes más cálido de la serie histórica, empatado con 2022. La temperatura media fue de 25,7 grados y las máximas medias en el conjunto del país alcanzaron los 34 grados

Ese escenario dejó 2.024 fallecimientos atribuibles al calor durante el mes. Los días más críticos se concentraron entre el 8 y el 13 de julio, al final y después de la segunda ola de calor

El 10 de julio se registraron 143 muertes atribuibles al calor; el 9 de julio, 134; el 8 de julio, 118; el 12 de julio, 115; y el 13 de julio, 102

Un verano mucho más duro que el de 2025

Las cifras de este año superan con claridad las del verano anterior. En julio, las muertes atribuibles al calor aumentaron un 90,94% respecto a 2025, cuando se contabilizaron 1.060

En junio, el incremento fue del 130,22%, con 407 fallecimientos frente a los 2026 de este año. En mayo, el salto fue todavía mayor: de 8 muertes en 2025 a 123 en 2026, un aumento del 1437%

No solo golpea el golpe de calor

El impacto de las olas de calor no se limita a los golpes de calor. La mortalidad se explica sobre todo por el empeoramiento de enfermedades previas, especialmente cardiovasculares y respiratorias

Las personas más vulnerables son las mayores de 65 años, en especial las mujeres de más de 75 años, además de quienes ya conviven con alguna patología