El oeste de Estados Unidos enfrenta otra temporada marcada por el calor extremo y la escasez de agua. En ríos y arroyos donde las truchas dependen de corrientes frías para sobrevivir, las autoridades están imponiendo cierres parciales y restricciones horarias para reducir el estrés sobre los peces
Ríos más bajos, agua más caliente
Tras un invierno inusualmente seco y en medio de una sequía extendida, los caudales descendieron y los cursos de agua se calentaron con mayor rapidez. Esa combinación empuja la temperatura a niveles que pueden resultar mortales para especies muy valoradas por los pescadores deportivos
En el río Yellowstone, cerca de Livingston, Montana, algunos tramos quedaron cerrados para la pesca después de las 14.00. En Colorado, las limitaciones alcanzan este verano a 19 ríos, con un total de 635,5 millas, una magnitud que las autoridades describen como inédita. En Montana, las restricciones vespertinas ya abarcan 1.200 millas de cursos de agua
Una medida cada vez más habitual
Los funcionarios de fauna silvestre advierten que estas clausuras dejaron de ser excepcionales. En Yellowstone, por ejemplo, la pesca se restringió por altas temperaturas del agua en cinco de los últimos seis años
En 2016, además, se cerraron 183 millas del río Yellowstone a la pesca, el rafting y otras actividades para evitar que un parásito sospechoso de haber matado a decenas de miles de peces siguiera propagándose
Especialistas en Montana señalan que estas restricciones se han vuelto una herramienta rutinaria entre fines de junio y comienzos de septiembre. El patrón coincide con veranos más cálidos, sequías más intensas y cambios en el clima asociados al calentamiento global
Impacto ecológico y económico
El agua caliente contiene menos oxígeno, lo que dificulta la respiración de los peces y frena su crecimiento. También aumenta el riesgo de mortandad cuando son manipulados fuera del agua, incluso por unos segundos, para tomar una foto
El problema no es solo ambiental. En comunidades de las Rocosas, la pesca de truchas sostiene parte de la actividad turística. Algunos comercios ya observan que los visitantes postergan sus viajes hasta el otoño para evitar los peores días del verano, cuando el caudal baja y el agua se vuelve demasiado cálida
En zonas como Steamboat Springs, Colorado, la sequía y temperaturas del agua cercanas a los 23 grados Celsius provocaron una fuerte mortandad de peces en el río Yampa. Para los conservacionistas, ese episodio funciona como una señal de alarma para las truchas de la región
Un fenómeno que se expande
Investigaciones recientes muestran que las llamadas olas de calor fluviales aparecen con más frecuencia en regiones dominadas por la nieve, como el norte del país y las Montañas Rocosas. El cambio en el tamaño y el momento de deshielo de la nieve está alterando el comportamiento de los ríos y extendiendo los periodos de agua demasiado cálida para las especies de agua fría
Con nuevas temperaturas récord previstas para el fin de semana, las restricciones sobre la pesca parecen destinadas a repetirse mientras el verano siga empujando a los ríos del oeste hacia condiciones cada vez más difíciles para la vida acuática