CÓRDOBA. Los 240 kilómetros vinculados a la vida y la obra de José Gabriel Brochero ya forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la República Argentina. La nueva ley nacional jerarquiza un recorrido que combina fe, memoria histórica, tradición y atractivo turístico en Córdoba

El trayecto remite al sacerdote nacido el 16 de marzo de 1840 en Carreta Quemada, cerca de Villa Santa Rosa, a unos 90 kilómetros de la capital provincial. Ese punto marca el inicio de un itinerario que también incluye la casa familiar, la Capilla de Santa Rosa de Lima, donde se conserva la pila bautismal, y diversos espacios de la ciudad de Córdoba donde el futuro santo estudió y se formó

La huella en Traslasierra

La etapa más recordada del Camino está en Traslasierra, donde Brochero fue designado vicario del Curato de San Alberto en 1869. Allí se movía a caballo, en mula o a pie para llegar a parajes aislados, asistir enfermos, bautizar, celebrar misas y organizar comunidades. Ese trabajo le valió el apodo de “cura gaucho”

Su acción no se limitó a la tarea pastoral. También reclamó caminos, correo, banco y obras de infraestructura para una zona postergada. Entre sus iniciativas figuran un canal de irrigación desde Panaholma hacia Villa del Tránsito, hoy Villa Cura Brochero, y la fundación del Colegio Tránsito de María en 1880

Un recorrido de 15 circuitos

El Camino está organizado en 15 circuitos y no responde a un trazado lineal. Puede hacerse a pie, a caballo, en bicicleta o en auto. Entre Villa Santa Rosa y Villa Cura Brochero se concentra buena parte de la historia pastoral y social del sacerdote

En Villa Cura Brochero se encuentran el Santuario, el Museo Brocheriano, la Casa Museo, el Parque Temático Brochero Santo y restos de obras hidráulicas que recuerdan su interés por el desarrollo regional, como los acueductos de Los Chiflones y Toma Vieja

El paisaje también es parte central del recorrido. Cruza ríos, arroyos, quebradas y montañas. En el sector de las Altas Cumbres, el sendero llega a unos 2200 metros de altura y ofrece vistas de la Pampa de Achala, el cerro Champaquí, la Reserva Hídrica Natural Pampa de Achala y el Parque Nacional Quebrada del Condorito

Uno de los tramos más buscados es el de 28 kilómetros entre Giulio Cesare y Villa Cura Brochero, que demanda entre cinco y siete horas según el ritmo y las paradas. Ese segmento incluye ocho estaciones de reflexión y oración distribuidas a lo largo de unos 4,5 kilómetros

Fe, peregrinación y comunidad

El alcance de la ley no se limita a caminos y senderos. También protege las celebraciones, las peregrinaciones y las expresiones comunitarias asociadas al legado brocheriano. Desde 1997 se realiza la Cabalgata Brocheriana, que reúne a jinetes y caminantes de distintos puntos del país

Además, para el 12 de septiembre está prevista la decimotercera peregrinación organizada por la Municipalidad de Villa Cura Brochero y el Santuario. La expectativa es convocar nuevamente a miles de fieles, peregrinos y visitantes

Un impulso para el turismo religioso

La estrategia cordobesa apunta a que la llegada al santuario no sea el final del viaje, sino el inicio de una experiencia más amplia en la región. La idea es fortalecer el turismo religioso y proyectar al Camino como una ruta con identidad propia

Hace más de tres años, el recorrido quedó hermanado con el Camino de Santiago de Compostela mediante un convenio entre la provincia de Córdoba y autoridades de Galicia. Ese vínculo se reforzó en mayo del año pasado con la bendición de un monolito de Brochero en el Monte do Gozo

En ese marco también se lanzó el “pasaporte para los peregrinos”, inspirado en el modelo gallego, para registrar el paso por distintos puntos del trayecto. La nueva ley se suma a esa política de promoción y desarrollo regional

Diez años de canonización

Brochero fue proclamado santo el 16 de octubre de 2016, en una ceremonia en el Vaticano. Al mismo tiempo, en Villa Cura Brochero, unas 20.000 personas siguieron la celebración bajo una fuerte lluvia. Nicolás Flores, el niño cordobés vinculado al primer milagro reconocido, participó de la misa con una de las ofrendas

La jornada reunió a fieles de todo el país y dejó una imagen que quedó asociada para siempre al santuario: la presencia del vidrio de la urna que guarda el cerebro incorrupto del santo y su estatua con el tradicional poncho