El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos rechazó la recomendación de incorporar la activación automática en las cámaras corporales utilizadas por los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)

La agencia argumentó que el mecanismo podría provocar activaciones accidentales durante movimientos de rutina y registrar sin autorización conversaciones sensibles con informantes o víctimas. También señaló el riesgo de captar a transeúntes en situaciones protegidas por la Primera Enmienda

La auditoría que impulsó el pedido

La recomendación fue incluida en un informe de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO), elaborado a pedido de legisladores demócratas. El organismo sostuvo que el ICE debería adoptar controles automatizados para reducir el riesgo de que los agentes no registren en video incidentes en los que están obligados a hacerlo

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ya utiliza activaciones vinculadas con situaciones como el retiro de armas de fuego o el encendido de las luces de emergencia de sus vehículos

Según la auditoría, la ausencia de controles confiables puede generar vacíos en la documentación y las pruebas audiovisuales, dificultar la revisión de los incidentes y afectar la confianza pública en la transparencia de las operaciones

Planes tecnológicos sin actualizar

El director ejecutivo de gestión financiera y sistemas del DHS, Jeffrey M. Bobich, indicó que el departamento acepta seis de las siete recomendaciones de la GAO. La activación automática fue la única rechazada

La auditoría determinó que la CBP no había actualizado sus planes para las cámaras desde 2022 y que el ICE no había revisado sus políticas desde 2024

El despliegue de cámaras y la presión pública

El pedido se produce en un contexto de creciente presión sobre las tácticas del ICE, después de varios tiroteos en los que participaron agentes federales

Uno de los casos mencionados es el de Wilber Garcés Pérez, un venezolano de 28 años herido de bala durante un control de tránsito en Austin, Texas. El agente recluta involucrado tenía asignada una cámara corporal, pero no la llevaba encendida cuando ocurrió el incidente

Hasta junio de 2026, la CBP había entregado aproximadamente 11.500 cámaras, casi todas destinadas a la Patrulla Fronteriza. El ICE había desplegado 4.800 cámaras hasta abril, distribuidas entre sus áreas de Operaciones de Ejecución y Deportación e Investigaciones de Seguridad Interior