Durante el Mundial, las denuncias por violencia de género en la Ciudad subieron de un promedio de 19 casos diarios a 60. El salto se produjo en los 39 días que duró la participación argentina en la Copa del Mundo y marcó un aumento del 217% respecto del período previo analizado
El dato surge de un relevamiento del Ministerio Público Fiscal porteño que comparó dos tramos: del 1 de abril al 10 de junio, con 1346 denuncias, y los días del torneo, en los que se registraron 2341 hechos. Luego de la competencia, la cifra volvió a un promedio de 19 por día
Un pico que preocupa a especialistas
Para Natalia Gherardi, abogada y fundadora de ELA, contar con estos registros permite anticipar respuestas y mejorar la atención institucional. También sostuvo que la prevención depende de mensajes públicos claros, información accesible y dispositivos de acompañamiento eficaces
En la misma línea, Ada Rico, presidenta de La Casa del Encuentro, señaló que los grandes eventos deportivos pueden funcionar como desencadenantes en hogares donde la violencia ya existe, sobre todo cuando se combinan alcohol, frustración y modelos de masculinidad basados en el control
Rico remarcó además que el fútbol no produce la violencia, sino que puede exponerla o acelerarla cuando ya estaba presente. Por eso, planteó la necesidad de fortalecer las redes de cuidado y los canales de ayuda durante este tipo de torneos
Señales que se repiten en otros países
La relación entre partidos decisivos y violencia de género también fue observada en otros países. En España, las consultas a la línea 016 aumentaron con fuerza después de la final, especialmente a través de los canales digitales, y en las 48 horas siguientes se registraron tres femicidios
En el Reino Unido, estudios académicos encontraron subas en las denuncias por abuso doméstico cuando Inglaterra perdía o incluso cuando ganaba o empataba, además de un incremento vinculado al alcohol. Ese patrón impulsó campañas de prevención específicas alrededor de los torneos
En América Latina, investigaciones recientes mostraron un fenómeno similar en Brasil y Colombia. En ambos casos, los partidos de fútbol se asociaron con aumentos en amenazas, agresiones y otros episodios de violencia contra las mujeres
Mientras la atención pública se concentra en la competencia, los especialistas insisten en que la prioridad debe estar en la prevención y en la respuesta rápida. Cuando el clima social se carga de tensión, advierten, la violencia puede escalar con mayor facilidad