El actual episodio de El Niño continúa intensificándose y ya igualó el nivel del fenómeno más intenso registrado hasta el momento. Sus efectos comienzan a sentirse en distintas regiones del mundo
En Centroamérica, la sequía está provocando la muerte de animales y daños en los cultivos. La escasez de agua también genera dificultades para el funcionamiento del canal de Panamá
Una anomalía oceánica excepcional
La temperatura de la superficie del mar en el Pacífico tropical presenta actualmente una anomalía de 3,07 °C, el mismo valor alcanzado durante El Niño de 2015-2016
El climatólogo Zeke Hausfather señaló que septiembre podría registrar las anomalías mensuales más elevadas de las que se tiene registro, salvo que ocurra un cambio inesperado durante los próximos días
La medición se basa en registros obtenidos mediante satélites y boyas. El indicador compara las temperaturas diarias de la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico tropical, con el promedio de los últimos 30 años
Dos indicadores para medir el calentamiento
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos utiliza actualmente otro método, denominado Índice Oceánico Niño Relativo (RONI). Este sistema compara el calentamiento de la región Niño 3.4 con el del conjunto del cinturón tropical para contemplar mejor el calentamiento global
Según el RONI, el episodio actual todavía se encuentra por debajo del récord, aunque se espera que termine superándolo
Cómo se forma El Niño
El Niño es la fase cálida de la Oscilación del Sur-El Niño (ENSO), un ciclo natural del Pacífico tropical. Se produce cuando los vientos alisios se debilitan temporalmente y permiten que las aguas cálidas acumuladas en el oeste se desplacen hacia el este y lleguen a la superficie
Cuando las temperaturas superiores a lo normal persisten durante varios meses, favorecen la formación de más tormentas y nubosidad, con efectos sobre la atmósfera global. El resultado puede traducirse en condiciones más cálidas y secas en algunas regiones, y más frescas y húmedas en otras
La comunidad científica aún no coincide plenamente sobre si el cambio climático intensifica los episodios de El Niño. Sin embargo, un estudio basado en esqueletos de coral concluyó que el fenómeno mostró una marcada amplificación durante los últimos 40 años en comparación con el período preindustrial