El avance de El Niño volvió a encender alertas en la zona norte del conurbano bonaerense. Aunque todavía no se puede precisar dónde ni cuándo tendrá mayor impacto, los municipios ya trabajan sobre escenarios de riesgo de inundación y anegamientos

Tigre, San Isidro y San Fernando informaron medidas preventivas para fortalecer su respuesta ante emergencias. Las acciones van desde la limpieza de arroyos y desagües hasta la actualización de protocolos, el refuerzo de bomberos y la mejora del equipamiento disponible

Municipios en guardia

En Tigre, la gestión de Julio Zamora advirtió que el distrito es especialmente vulnerable a crecidas. Según informó el municipio, se realizaron tareas de mantenimiento en arroyos y desagües, se reforzó el material de los cuarteles de bomberos y se revisaron los procedimientos de respuesta ante posibles inundaciones

San Isidro detalló que ejecuta un plan hidráulico con ampliación de la red pluvial, limpieza de sumideros y mantenimiento de estaciones de bomberos. También figuran entre sus prioridades la obra del aliviador Alto Perú y los trabajos hidráulicos en Barrio Ferroviario. Además, se avanza con la renovación de sumideros y guardaganados y con controles en los puntos más expuestos a acumulación de agua

En San Fernando, la administración de Juan Francisco Andreotti señaló que desde hace semanas intensificó la preparación. Allí se sumaron obras hidráulicas, más desagües, nuevos sumideros y bocas de tormenta, además de maquinaria, vehículos y personal capacitado para Defensa Civil y bomberos. También se conformó un comité de crisis para coordinar la respuesta en el casco urbano y en las islas

Provincia y Nación coordinan

En la provincia de Buenos Aires se puso en marcha el Comité de Gestión del Riesgo y Emergencias, una instancia de articulación con municipios y empresas para ordenar la prevención y la respuesta

A nivel nacional ya está en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, encabezado por la Agencia Federal de Emergencias. El esquema apunta sobre todo a la cuenca del Río de la Plata y prevé una respuesta escalonada: los municipios actúan ante eventos menores y, si la situación se agrava, intervienen instancias superiores del Estado

El seguimiento se actualizará cada mes a través del Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias, que incorpora monitoreo satelital de las áreas en riesgo

Un riesgo conocido, con nuevos factores

María De Estrada, especialista en gestión de riesgos de la Universidad Nacional de La Plata, sostuvo que el contexto es distinto al de hace una década. Señaló que hoy hay más coordinación institucional, pero también más densidad poblacional, desinformación en redes y efectos del cambio climático que pueden agravar los eventos extremos

La experta advirtió que el conurbano bonaerense combina ríos de respuesta rápida, alta urbanización y barreras físicas como grandes avenidas, vías y edificios, que dificultan el drenaje natural. También subrayó que las zonas más baratas suelen coincidir con áreas inundables y con menor planificación urbana

Obras pendientes y financiamiento

La provincia informó que su Plan de Prevención del Riesgo Hídrico en Ciudades prevé $1,5 billones en infraestructura para mitigar anegamientos e inundaciones. El programa incluye 130 iniciativas en distintos puntos de la provincia y nueve en el conurbano norte, con intervenciones previstas en San Isidro, San Fernando, Tigre, Escobar, Pilar, San Martín, San Miguel, Malvinas Argentinas, José C. Paz y Campana

Desde el Ministerio de Infraestructura provincial admitieron que todavía hay obras pendientes y remarcaron demoras vinculadas a la falta de fondos. Parte de los proyectos depende de financiamiento internacional que sigue frenado por la ausencia de avales soberanos

De Estrada resumió que, más allá de las obras, la planificación debe incluir a la población más vulnerable. Para la especialista, la prevención también requiere saber quién vive en cada zona, cómo se desplaza y qué necesita ante una emergencia