El Senado de Brasil aprobó una reforma constitucional que reduce de 44 a 40 horas el límite semanal de trabajo sin recortar los salarios. La medida establece además dos días de descanso

El proyecto recibió una amplia mayoría en dos votaciones y cuenta con el respaldo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Se prevé que sea promulgado la próxima semana

Un giro antes de la segunda vuelta

La aprobación se produjo entre la primera y la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el 25 de octubre. Lula busca fortalecer su posición frente a Flávio Bolsonaro

Varios legisladores opositores dejaron de bloquear la iniciativa y se sumaron a la propuesta. Jair Bolsonaro, que antes defendía un esquema más flexible de pago por hora y negociaciones individuales, también expresó su apoyo, aunque advirtió que el próximo Congreso podría revisar la norma

El gobierno calcula que más de 37 millones de trabajadores podrían beneficiarse. Las personas que trabajan en la economía informal, como trabajadores independientes y repartidores, no quedarían alcanzadas

Un plazo de 14 meses para aplicarla

La reforma concede a las empresas 14 meses para adaptarse. Ese plazo fue uno de los puntos más discutidos durante las negociaciones, ya que sectores empresariales y legisladores pretendían una implementación gradual durante diez años

La iniciativa forma parte de una tendencia regional. Chile y Colombia cuentan con jornadas máximas de 40 y 42 horas, respectivamente. México aprobó una reducción gradual de 48 a 40 horas semanales para 2030, mientras que Argentina mantiene una jornada de 48 horas y podría ampliarla