La Argentina atraviesa un período de alta variabilidad climática asociado con el desarrollo de un fenómeno de El Niño de intensidad inusual. El episodio comenzó a extenderse durante los primeros días de agosto y, según las proyecciones disponibles, podría continuar al menos hasta octubre, con efectos que se prolongarían hasta el verano de 2027
El ingreso recurrente de sistemas de baja presión desde el Pacífico sur ya genera episodios de inestabilidad, lluvias y nevadas en la Patagonia. Durante los próximos días, estas condiciones podrían intensificarse, aunque no se prevén precipitaciones constantes en todo el país: cada región enfrentará distintos fenómenos y niveles de impacto
Mayor probabilidad de un evento excepcional
Las estimaciones climáticas indican que El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes desde 1950. La probabilidad de que llegue a ese nivel entre octubre y diciembre aumentó del 69% al 75%, mientras que la posibilidad de que el episodio sea considerado “muy fuerte” supera el 90% en la provincia de Buenos Aires
El fenómeno ya presenta una conexión definida entre el océano y la atmósfera. Para la campaña agrícola 2026/27, esta situación puede favorecer el desarrollo de los cultivos de verano, pero también incrementa los riesgos de lluvias excesivas, tormentas severas, anegamientos, enfermedades y dificultades logísticas
En el territorio bonaerense, además, existe una importante acumulación de agua en los suelos, lo que podría agravar las consecuencias de nuevas precipitaciones
Recomendaciones para la actividad ganadera
Ante la posibilidad de excesos hídricos en distintas zonas productivas, las autoridades recomendaron anticipar las decisiones de manejo y proteger especialmente a los animales más vulnerables
Entre las principales medidas figuran reducir de manera anticipada la cantidad de animales por unidad de superficie, planificar las salidas y los nuevos ingresos de hacienda, y reservar sectores elevados y con buen drenaje
También se aconseja contar con espacios de emergencia para trasladar rápidamente a los animales si el agua avanza sobre los potreros o impide el acceso a las áreas de pastoreo
El fenómeno podría prolongarse hasta febrero de 2027
La Organización Meteorológica Mundial señaló que El Niño se intensificará durante los próximos meses y que podría alcanzar su punto máximo hacia fines de este año. Sus efectos sobre las precipitaciones y las temperaturas continuarían, al menos, hasta febrero de 2027
El organismo advirtió que el episodio puede tener fuertes consecuencias sobre los patrones climáticos, con riesgos asociados a inundaciones, sequías y olas de calor extremo. También estimó en casi 100% la probabilidad de que el fenómeno persista hasta febrero
La secretaria general de la organización, Celeste Saulo, sostuvo que el episodio actual podría superar la intensidad de todos los fenómenos observados desde el comienzo del monitoreo, hace cuatro décadas
El Niño no es provocado por el cambio climático, pero puede intensificar las temperaturas y agravar algunos fenómenos meteorológicos extremos en un planeta que ya registra un calentamiento sostenido
El límite de 1,5 °C, cada vez más cerca
Las Naciones Unidas advirtieron que el aumento de la temperatura promedio global superará en los próximos años el límite de 1,5 °C establecido por el Acuerdo de París en 2015
El informe más reciente del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente concluyó que el calentamiento global avanza hacia ese umbral. Las olas de calor, los incendios forestales y las inundaciones registradas en distintas partes del mundo fueron señalados como indicios de los riesgos que pueden profundizarse
Qué regiones argentinas recibirían más lluvias
El pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional anticipa mayores probabilidades de precipitaciones superiores a las normales en 17 provincias. El escenario más marcado se concentra en el noreste del país
Misiones y Corrientes tendrían una probabilidad superior al 55% de recibir lluvias más abundantes de lo habitual. La misma tendencia se extiende a sectores de Formosa, Chaco y Santa Fe
Misiones y parte de Chaco se encuentran bajo alerta naranja por tormentas, mientras que Corrientes permanece bajo alerta amarilla. Estas áreas combinan una elevada frecuencia de lluvias con la posibilidad de registrar anomalías importantes
En Cuyo, Mendoza y San Juan aparecen como las provincias con mayores anomalías previstas. Allí, el aumento de las precipitaciones podría manifestarse principalmente en forma de nevadas y contribuir a aliviar la emergencia hídrica que afecta a la región desde hace una década
Riesgos en los ríos y las cuencas
Especialistas señalaron que ya se observan crecidas en el Iguazú y en las cataratas, además de inundaciones en sectores del río Uruguay. El fenómeno transporta grandes volúmenes de humedad desde el Pacífico hacia el este y puede influir sobre las cuencas cordilleranas de Ecuador, Perú y Chile, así como sobre los ríos que nacen en los Andes y atraviesan Sudamérica
En la Argentina, uno de los riesgos principales es que grandes volúmenes de agua desciendan por el Paraná y afecten el delta entrerriano. También podrían producirse acumulaciones de camalotes que dificulten el acceso a puertos deportivos de Buenos Aires y del área metropolitana
El panorama para el campo
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria actualizó sus proyecciones agroclimáticas y difundió pautas de manejo para productores frente a un escenario de lluvias abundantes y temperaturas elevadas
Durante una jornada técnica realizada en Azul se analizaron las perspectivas para la campaña 2026-27 y las estrategias para reducir los efectos del exceso de agua. Participaron autoridades y especialistas del organismo, entre ellos su presidente, Nicolás Bronzovich
Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales, explicó que el fenómeno tendría una intensidad de moderada a fuerte y podría extenderse hasta, al menos, el final del verano de 2027
El especialista remarcó que El Niño no produce los mismos efectos en todos los continentes ni en todas las regiones, porque la respuesta depende de la dinámica de los océanos y de la evolución de las condiciones atmosféricas locales
Un océano más cálido
La temperatura promedio de la superficie de los océanos alcanzó 21,1 °C en los últimos días, apenas por encima de los 21,09 °C registrados durante los primeros meses de 2024 y muy por encima del promedio habitual para esta época
La subdirectora de Copernicus, Samantha Burgess, explicó que El Niño suma calor a un sistema oceánico que ya acumula décadas de calentamiento provocado por la actividad humana
El aumento de la temperatura marina puede favorecer la aparición de fenómenos meteorológicos más intensos, contribuir al ascenso del nivel del mar y afectar a los ecosistemas y a la vida marina