España ha contabilizado 5.232 muertes desde el inicio del periodo estival, la cifra más alta registrada hasta ahora por el sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas (MoMo), en funcionamiento desde 2015
El mismo sistema estima un exceso total de 8.221 fallecimientos desde el 15 de mayo, una parte mayoritaria vinculada al impacto del calor. La Agencia Estatal de Meteorología ya había avanzado que 2026 será el verano más cálido de la serie histórica en la península
Un verano extremo y persistente
Los datos provisionales apuntan a un aumento medio de 2,5 grados en la temperatura de estos últimos meses, tres décimas por encima de lo registrado en 2025. El balance del verano incluye cuatro olas de calor y ninguna noche por debajo de los 20 grados
“Desde mediados de mayo las temperaturas han sido claramente superiores a las normales, salvo en breves períodos a principios de junio y finales de julio y otro período algo más largo a finales de agosto”, señaló la Aemet en sus redes sociales
Las personas mayores, las más golpeadas
La estimación de este año supera ya a la de los dos veranos más letales recogidos por este sistema hasta la fecha. En 2022, MoMo calculó 4.789 muertes atribuibles al calor, y en 2023 la cifra fue de 3.035
El mes de julio cerró con 2.025 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas, frente a los 1.060 del mismo mes de 2025. Solo julio de 2022 fue más mortal, con 2.217 muertes. Agosto, por su parte, ha concentrado el peor registro del verano, con 2.147 defunciones estimadas
El impacto se concentra sobre todo en los mayores. De las 5.232 muertes estimadas en 2026, 5.048 corresponden a personas de más de 65 años. Dentro de ese grupo, 3.256 son mayores de 85 años, el 62% del total
Por sexo, las mujeres representan el 60% de las defunciones estimadas por MoMo en lo que va de año
La referencia de 2003 sigue lejos, pero no deja de pesar
Aun así, las cifras de 2026 quedan por debajo del verano de 2003, cuando se estimaron unas 13.000 muertes en España por las altas temperaturas
Aquel episodio marcó un antes y un después en la forma de afrontar el riesgo sanitario del calor en Europa. En España impulsó la creación del plan de prevención de los efectos del calor sobre la salud del Ministerio de Sanidad, que se activa cada año desde el 15 de mayo