Emma Coronel Aispuro abrió una ventana poco habitual a su vida privada al debutar como streamer en Kick con una transmisión de más de cinco horas. Allí habló de su encierro en una prisión de Estados Unidos, del tratamiento psiquiátrico que recibió y de la depresión que enfrentó tras recuperar la libertad
La esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán cumplió 36 meses de condena en Estados Unidos por conspiración para traficar drogas, lavado de dinero y participación en la fuga de su esposo del penal del Altiplano. Salió el 13 de septiembre de 2023 y desde entonces ha buscado reconstruir su imagen como modelo e influencer
Aislamiento, frío y rutina
Coronel contó que su primer año de reclusión lo pasó casi aislada por completo en Washington, en una celda con cama, baño y mesa. Apenas tenía contacto con otras internas, además de algunos gritos entre celdas y una hora de llamadas diarias
También describió el frío extremo dentro del penal, la barrera del idioma y el trato que, dijo, era racista. Según relató, la despertaban cada tres horas para comprobar que seguía allí
Durante la conversación, aseguró que sí hubo momentos en los que sintió que no podía más, aunque dijo que recibió atención psiquiátrica durante su condena
La pandemia agravó su experiencia: pasó tres cuarentenas, incluida una por COVID-19 en la que estuvo encerrada todo el día, sin luz solar y con la comida dejada bajo la puerta. Sus hijas la visitaron solo dos veces en todo ese periodo
La espera por la sentencia, el peor tramo
Coronel señaló que el momento más duro no fue el aislamiento inicial ni el coronavirus, sino la espera antes de conocer su sentencia. Dijo que ese tramo se volvió especialmente desesperante por la incertidumbre sobre cuántos años pasaría privada de la libertad
Cuando finalmente recibió la condena en noviembre de 2021, afirmó que sintió alivio porque ya podía asumir cuánto tiempo estaría presa y organizar su rutina. El juez Rudolph Contreras le impuso 36 meses de prisión y una multa de 1.5 millones de dólares
Más tarde fue trasladada al Centro Médico Federal Carswell, en Texas, donde tuvo acceso a patio, sol y gimnasio. Allí convivió con un grupo reducido de reclusas bajo vigilancia estricta. También recordó detalles cotidianos, como los desayunos de hotcakes que esperaba cada martes y las fiestas de fin de año, que dijo haber vivido con tristeza
La noche antes de quedar en libertad tampoco durmió. Contó que temía que cualquier incidente retrasara su salida. Finalmente dejó la prisión el 13 de septiembre de 2023 y lo primero que hizo fue comer tacos
Los lives como apoyo emocional
Coronel explicó que la depresión no desapareció al salir de prisión. Dijo que fue su psiquiatra y su psicólogo quienes le recomendaron cambiar de rutina y buscar actividades que la ayudaran a salir de ese estado
Siguiendo ese consejo, comenzó a hacer transmisiones en vivo en TikTok. Según relató, esos espacios le ayudaron a distraerse y a sentirse acompañada. Con el tiempo, esa dinámica la llevó a probar suerte en Kick
En enero de 2026, su defensa pidió al tribunal federal de Washington D.C. adelantar el fin de su libertad condicional, que está prevista para 2027, al argumentar que le ha generado obstáculos laborales. Hasta ahora, esa solicitud sigue sin resolverse