Días antes de que Donald Trump entregue la Medalla Espacial del Congreso a cada integrante de la tripulación, reaparecieron las declaraciones de los astronautas de la NASA que participaron de Artemis II

Reid Wiseman, piloto de la misión, dijo al regresar que lo observado superaba la capacidad de comprensión humana. También admitió que durante el vuelo inicial su atención estuvo puesta en las tareas operativas y no en el paisaje

Un regreso exigente

Ya en Tierra, durante una conferencia de prensa con sus compañeros, Wiseman subrayó la dureza del viaje. Señaló que estar a más de 200.000 millas de casa convierte la misión en una experiencia extraordinaria, pero que, una vez en el espacio, lo único que uno desea es volver con su familia y sus amigos

La cápsula Orión reingresó a gran velocidad y amerizó en el océano Pacífico, frente a San Diego. Allí, equipos de la NASA y del ejército estadounidense rescataron a los cuatro astronautas y los trasladaron en helicóptero al USS John P. Murtha

La cara que no se ve desde la Tierra

Artemis II tuvo como objetivo principal captar imágenes del lado oculto de la Luna, una región que no puede observarse desde la superficie terrestre. Wiseman aseguró que vieron escenas inéditas para cualquier ser humano y que ni siquiera las misiones Apolo habían llegado a registrar algo similar

También describió esa vista como algo “indescriptible” y “surrealista”, al punto de decir que faltan palabras para explicarla

Además de lograr esas imágenes, la tripulación se convirtió en la que más lejos se internó en el espacio hasta ahora. A bordo de Orión rompieron el récord de 400.171 kilómetros establecido por Apolo 13 hace más de medio siglo

Evaluaciones y antecedentes

Antes del paso de Artemis II por el lado oculto lunar, China ya había enviado sondas a esa zona: Chang’e 4 en 2019 y Chang’e 6 en 2024. Esta última recogió muestras y las devolvió a la Tierra para su análisis

Tras el aterrizaje, los astronautas no retomaron de inmediato su vida cotidiana. Debieron someterse a controles físicos para medir cómo responde el cuerpo humano después de exponerse a las condiciones extremas del espacio exterior, información clave para futuras misiones