El Gobierno nacional, el Inpec y las Fuerzas Militares revisan una estrategia de reclusión marítima de alta seguridad que contempla el uso de un buque cárcel para aislar a cabecillas de organizaciones criminales

La iniciativa hace parte de las decisiones adoptadas para reforzar la seguridad, la convivencia y el control penitenciario en el Atlántico. El objetivo es reducir la capacidad de personas privadas de la libertad para mantener contactos o coordinar acciones con estructuras delictivas que operan por fuera de prisión

Un esquema para aislar a los cabecillas

La propuesta, conocida como Estrategia de Reclusión Especial Marítima de Alta Seguridad, o REMAS, busca crear un espacio de detención con controles más estrictos sobre movimientos, visitas y comunicaciones

La preocupación central es que desde algunos centros penitenciarios se sigan dando órdenes, coordinando delitos o presionando territorios. Por eso, el eventual buque cárcel se plantea como una medida de aislamiento reforzado para internos considerados de alta peligrosidad

Entre los antecedentes de este tipo de medidas figura el traslado de personas privadas de la libertad con alto de riesgo, como Diego Fernando Montoya Sánchez, alias 'Don Diego'

Traslados y control de señal en Barranquilla

Al mismo tiempo, el Gobierno ordenó nuevos traslados de personas privadas de la libertad en Barranquilla. El presidente Abelardo de la Espriella informó que el Inpec mueve a 20 internos: diez estaban en estaciones de Policía y otros diez en la Cárcel Distrital de Alto Poder Criminal

Según lo informado, estas personas serán trasladadas a establecimientos penitenciarios de Bogotá bajo medidas de seguridad y con apoyo de la Fuerza Pública, para evitar fugas, rescates o atentados durante el desplazamiento

Una vez lleguen a la capital, serán distribuidas durante los siguientes 15 días en distintos centros penitenciarios del país, de acuerdo con las decisiones de seguridad que tome el Inpec

Otro frente será el control de las comunicaciones ilícitas desde las cárceles. Para eso, se plantea pasar a la Policía Nacional la operación de los sistemas inhibidores de señal, con participación del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y de los operadores de telefonía móvil

Por ahora, el buque cárcel sigue en evaluación. Su avance dependerá de las definiciones técnicas, jurídicas y operativas que adopten las autoridades para decidir si REMAS se convierte en una herramienta real del sistema penitenciario colombiano