La Corte Suprema de Estados Unidos reactivó parte del decreto de Donald Trump sobre el voto por correo, pero el cambio todavía no alcanza para modificar el sistema en las elecciones de noviembre. Aunque el tribunal levantó uno de los bloqueos contra la orden ejecutiva, otra cautelar sigue impidiendo que entren en vigor las nuevas reglas del Servicio Postal
Un fallo parcial que no cerró la discusión
En su decisión del 24 de agosto, la Corte suspendió una orden que frenaba las secciones 2 y 3 de la Orden Ejecutiva 14399, en una demanda presentada por 23 estados y el Distrito de Columbia. El tribunal entendió que esas jurisdicciones acudieron demasiado pronto a la Justicia, porque todavía no habían probado un daño concreto e inminente
La resolución no avaló la legalidad del decreto presidencial. También dejó abierta la puerta a nuevas impugnaciones. Sonia Sotomayor y Elena Kagan votaron en contra del criterio de la mayoría, mientras que Ketanji Brown Jackson presentó una disidencia separada
La traba que sigue vigente sobre el USPS
El punto decisivo para las elecciones federales sigue atado a otra causa. El 11 de agosto, la jueza federal Indira Talwani dictó una orden contra la sección 3 y prohibió al Servicio Postal aplicar esas nuevas reglas en los comicios del 3 de noviembre o en cualquier elección anterior
Esa medida continúa vigente. La administración Trump presentó el 24 de agosto por la noche una moción para intentar levantarla, pero por ahora el USPS no puede poner en marcha el nuevo esquema
Qué cambia y qué no cambia en el decreto
La Orden Ejecutiva 14399 también incluye disposiciones que no dependen del Servicio Postal. Una de ellas ordena al Departamento de Seguridad Nacional elaborar listas de votantes con ciudadanos estadounidenses de 18 años o más en cada estado
Otra instruye al Departamento de Justicia a priorizar investigaciones y, cuando corresponda, procesos contra funcionarios u otras personas que entreguen boletas federales a electores no habilitados
Sobre ese punto, la Corte Suprema sostuvo que esas instrucciones, por sí solas, no imponían obligaciones a los estados
Cómo funcionaría el nuevo sistema postal
El USPS ya dejó redactada la norma que desarrolla el decreto. Según ese esquema, funcionarios electorales o proveedores autorizados deberían cargar en un portal federal el nombre y la dirección del destinatario, el estado emisor y los códigos de barras de los sobres de salida y devolución. El votante no tendría que registrarse personalmente ante el correo
La regla también fija estándares para el diseño de los sobres y para códigos Intelligent Mail únicos. Antes de aceptar una tanda de boletas, el USPS tendría que verificar que el código de barras coincida con la información cargada en el portal. Si algo no cierra, el envío sería rechazado y devuelto para corregir errores
Una vez aceptado, el correo seguiría su curso habitual. Los electores podrían devolver sus sobres desde un buzón residencial, un buzón azul o un mostrador postal. El organismo aclaró además que no verificará ciudadanía, elegibilidad, nombres ni domicilios individuales en ese control
El reloj electoral sigue corriendo
El propio USPS indicó que no aplicará estas disposiciones a los comicios de 2026 mientras sigan vigentes las cautelares. Si el gobierno obtiene autorización judicial a tiempo, prevé activar el sistema de inmediato
El margen es estrecho: Carolina del Norte comenzará a enviar el 4 de septiembre las primeras boletas a militares y ciudadanos estadounidenses en el exterior. Si la disputa se prolonga hasta noviembre, podría invocarse la doctrina que desaconseja a los tribunales cambiar reglas electorales demasiado cerca de una elección