En un solo día, los teléfonos de los habitantes de Dorohusk emitieron tres alertas. Un dron o un misil podía cruzar desde Ucrania y la población debía mantenerse atenta ante la posibilidad de buscar refugio
Sobre esta localidad del este de Polonia, las estelas de vapor atravesaban el cielo mientras helicópteros militares sobrevolaban la zona. A apenas dos kilómetros, el tránsito en el paso fronterizo hacia Ucrania fue suspendido tres veces y el personal debió ser evacuado en una ocasión
La tensión aumentó después de que dos drones rusos explotaran durante la madrugada del 13 de septiembre en el lado ucraniano del cruce Dorohusk-Yahodyn. Las detonaciones se escucharon con claridad en el pueblo
Una frontera cada vez más expuesta
“Hay una nueva inquietud y temor porque esa noche las explosiones se escucharon muy bien en nuestro pueblo”, afirmó Wojciech Sawa, alcalde de Dorohusk. Según explicó, nunca habían vivido una situación similar y fue la primera vez que sonaron las sirenas
El primer ministro polaco, Donald Tusk, advirtió el 17 de septiembre que Rusia planeaba posibles ataques híbridos con drones o cohetes contra países europeos que apoyan a Ucrania. Las regiones cercanas a la frontera serían especialmente vulnerables durante los próximos meses
Los habitantes de Dorohusk conviven desde hace años con los efectos de la guerra. Vieron pasar a refugiados ucranianos durante los primeros días de la invasión rusa de 2022 y, en julio, un misil ruso atravesó el espacio aéreo del este de Polonia antes de caer unos 90 kilómetros dentro del país
Sin embargo, los ataques recientes y las medidas adoptadas por el Gobierno generaron una mezcla de preocupación y desconcierto entre los vecinos
Los niños aprenden cómo refugiarse
En la escuela de Dorohusk, el personal y el psicólogo escolar conversan casi todos los días con los alumnos sobre cómo actuar ante una emergencia, explicó su director, Jarosław Wójcicki
El establecimiento tuvo que ser evacuado una vez. Los estudiantes se refugiaron en dos salas del sótano, cuyas ventanas fueron protegidas con tablas para reducir el riesgo de heridas por vidrios en caso de una explosión
Wójcicki contó que los alumnos mayores reaccionaron con calma, mientras que los más pequeños mostraron algo de miedo, aunque permanecieron bajo el cuidado de sus docentes. La escuela recibe a cientos de niños de localidades cercanas
El 22 de septiembre, el ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, visitó el paso Dorohusk-Yahodyn y anunció el despliegue de nuevos elementos de defensa aérea. También confirmó que se habían instalado baterías Patriot en las dos regiones polacas limítrofes con Ucrania
Preparación civil todavía insuficiente
Las autoridades reconocen que aún falta avanzar en la preparación de la población. Mirosław Sokal, responsable de seguridad de los habitantes de Lublin, señaló que el país se encuentra al comienzo del proceso para fortalecer su resiliencia ante posibles amenazas
Ante una alerta aérea, recomendó ingresar a un edificio y ubicarse dejando al menos dos paredes entre la persona y cualquier ventana
En Dorohusk, muchas casas tienen sótanos que podrían servir como refugio. Pero no todos los vecinos cuentan con un lugar adecuado ni tienen claro cómo actuar
Irena Popek, una mujer de unos 80 años, dijo que su sótano está inundado y que no podría utilizarlo si se acercaran aviones. “Simplemente no tengo dónde esconderme”, expresó
Renata Pastuszo, empleada de un comercio local, contó que siguió trabajando durante la última alarma porque considera importante mantener una actitud positiva frente a la amenaza rusa
Otros habitantes cuestionan la frecuencia de las alertas. Krzysztof Rulka afirmó que los avisos generan confusión cuando anuncian un ataque aéreo en algún punto de Ucrania sin precisar qué deben hacer los residentes de Dorohusk