Alrededor de 30 personas fueron evacuadas de manera preventiva luego de que se desprendiera parte de la mampostería de la cúpula de un edificio situado en el cruce de la avenida Callao y Sarmiento, en el centro porteño. No hubo heridos ni víctimas fatales

El inmueble, ubicado en Callao 292, tiene cuatro plantas y fue construido a comienzos del siglo XX. Allí funcionó antiguamente el Nuevo Hotel Callao

Retiraron molduras y vallaron la vereda

Personal de Bomberos de la Ciudad constató el faltante de material en la cúpula, que había caído sobre la vereda. Luego inspeccionó el edificio y dispuso la evacuación preventiva

Los efectivos ingresaron a la parte externa de la terraza y retiraron molduras para evitar nuevos desprendimientos. Además, se restringió la circulación de tres carriles de la avenida, se colocó un vallado y se retiraron los restos que habían quedado en la vía pública

La empresa propietaria presentó un plan de refacción de la cúpula, cuyos trabajos comenzarán este viernes

El edificio estaba intimado desde mayo

El inmueble se encontraba en infracción desde mayo por no haber presentado el Certificado de Conservación de Fachadas, un documento obligatorio en la ciudad de Buenos Aires que debe acreditar el estado de conservación de la construcción

Ante el incumplimiento, el consorcio fue intimado y multado. También se colocó una faja de “Edificio en Infracción” y se notificó electrónicamente a los propietarios el 14 de mayo

Según el procedimiento previsto, el consorcio debía presentarse ante la Dirección de Faltas de la Ciudad para regularizar la situación

Un kiosco cerrado y sectores clausurados

El kiosco ubicado en la planta baja permanecerá cerrado hasta que finalicen las tareas. Además, fueron clausurados algunos pisos del edificio

En el operativo participaron efectivos de la Policía de la Ciudad, personal de la Guardia de Auxilio, agentes de Tránsito y miembros de Defensa Civil

La construcción forma parte del conjunto edilicio que acompaña el trazado de la avenida Callao. El proyecto, de aproximadamente 1922, es atribuido al arquitecto italiano Roland Le Vacher

En 2010, el Gobierno de la Ciudad le otorgó un nivel de protección patrimonial cautelar. Con el tiempo, la planta baja fue dividida en locales comerciales independientes, entre ellos un kiosco ubicado en la ochava