Gironda empieza a vaciar la emergencia

Los bomberos lograron mantener dentro de su perímetro el enorme incendio del suroeste de Francia, lo que permitió el regreso de unas 198.000 personas a sus casas tras lo que podría haber sido la mayor evacuación en tiempo de paz en el país

El fuego, sin embargo, no fue declarado estabilizado. Sigue activo en sectores puntuales y con focos soterrados, mientras varias comunidades continúan casi desiertas

La península de Cap Ferret siguió en gran parte evacuada por el riesgo de que un punto caliente reavive las llamas y bloquee sus vías de acceso limitadas

Un frente que sigue latente

El incendio en Gironda arrasó 420 kilómetros cuadrados de pinar al oeste de Burdeos, un área cuatro veces mayor que París. Durante la noche, las brigadas realizaron quemas tácticas para eliminar vegetación y cortar el avance del fuego

Aun así, los equipos seguían enfrentando unos 240 kilómetros de bordes activos, donde el calor puede permanecer bajo tierra y volver a encenderse

El impacto no se limitó a viviendas y bosques: organizaciones de protección animal advirtieron que la cantidad de fauna afectada ya se cuenta por millones

El Var francés vuelve a arder

En la región mediterránea del Var, otro incendio que había sido declarado controlado avanzó de nuevo con rapidez sobre las colinas y consumió 1.250 hectáreas en pocas horas

Las líneas de defensa protegieron a las comunidades vulnerables durante la noche, pero el fuego seguía activo. Unas 2.500 personas no habían podido regresar a sus hogares y 1.300 bomberos estaban desplegados

Veinte departamentos franceses quedaron bajo alerta naranja por calor, con temperaturas previstas de entre 35 y 39 grados en zonas cercanas al Mediterráneo y alto riesgo forestal en ocho de ellos

Grecia pelea contra el viento

En Grecia, cientos de bomberos trabajaron para proteger Porto Germeno, un balneario del golfo de Corinto, mientras ráfagas intensas empujaban las llamas por la costa entre Atenas y Tebas

El incendio comenzó el viernes cerca de Agios Vasileios. Unas 300 personas fueron evacuadas por mar y el sábado se ordenaron más desalojos

Con refuerzos, el operativo llegó a 420 bomberos, entre ellos 20 equipos forestales especializados, apoyados por 19 aviones y 11 helicópteros

Las autoridades locales informaron de viviendas destruidas, aunque todavía no había un conteo completo de daños. Los vientos complicaron además las tareas aéreas y la extinción desde el aire

Una crisis alimentada por el clima

Europa es el continente que más rápido se calienta del planeta, con un ritmo superior al doble del promedio global desde la década de 1980. Las altas temperaturas y la sequía prolongada secan la vegetación y permiten que los incendios avancen más rápido y con mayor intensidad

En paralelo, las llamas en Francia y España llegaron a desplazar en su pico a unas 330.000 personas entre viviendas y zonas turísticas, una señal de la magnitud del episodio que enfrenta la región