El acceso al Museo del Louvre fue bloqueado este lunes por estudiantes de la Escuela del Louvre, en París. La protesta expresó apoyo al movimiento estudiantil y rechazo a la presunta represión policial

El museo, uno de los más visitados del mundo, no pudo abrir a las 9, como estaba previsto. La medida recibió el respaldo de dos sindicatos

Los manifestantes distribuyeron un folleto en el que anunciaron el bloqueo del establecimiento y reivindicaron la acción como una forma de protesta

Disturbios y cuestionamientos al Gobierno

La protesta ocurrió después de una jornada de movilizaciones contra el aumento del costo de vida que derivó en disturbios, incendios, saqueos y ataques contra edificios públicos y comercios en varias ciudades francesas

El presidente Emmanuel Macron condenó la violencia y prometió una respuesta firme. También pidió diferenciar entre quienes participaron pacíficamente de las manifestaciones y quienes protagonizaron destrozos y saqueos

Según las autoridades, los disturbios del sábado dejaron unos 2400 detenidos y alrededor de 1000 policías y gendarmes heridos. En otra actualización, se informó de más de 2000 detenciones y de cientos de agentes y bomberos heridos

Macron sostuvo que los responsables de los daños deben responder por sus actos y anticipó ayudas para comerciantes y artesanos afectados. Además, reclamó una condena política sin ambigüedades a la violencia

Su mensaje se produjo en medio de críticas al operativo de seguridad y cuestionamientos al Gobierno por la magnitud de los disturbios

Los chalecos amarillos preparan otra movilización

La coordinación de los chalecos amarillos anunció nuevas manifestaciones para el próximo sábado. El movimiento, surgido en 2018 contra el costo de vida y la desigualdad social, volvió a las calles junto con estudiantes, agricultores y sindicatos

Las nuevas convocatorias se suman a un escenario de creciente tensión política y social. Durante el domingo también se registraron enfrentamientos y episodios de violencia en Limoges y Lyon

Mientras comerciantes y autoridades locales evalúan los daños, el Gobierno busca contener la escalada y responder a los reclamos económicos. La convocatoria del sábado agrega presión sobre el Ejecutivo