Las protestas por el costo de vida volvieron a poner el foco sobre la situación política y económica de Francia. Las movilizaciones estudiantiles, inicialmente mayormente pacíficas, derivaron en episodios de mayor tensión y violencia

El malestar social ocurre mientras el país enfrenta dificultades para cumplir sus objetivos de gasto, crecimiento y reducción del déficit. La deuda pública y la falta de reformas fiscales limitan el margen de maniobra del Gobierno

Una deuda que condiciona las decisiones

La deuda pública francesa equivale al 119% del producto bruto interno. Al cierre de junio, alcanzaba casi 3,6 billones de euros, unos 4,08 billones de dólares

El Gobierno anticipó que la deuda podría aumentar hasta cerca del 122% del PBI, un nuevo máximo. Con ese nivel de endeudamiento, las autoridades deben elegir entre reducir el gasto público o elevar los impuestos, que ya se encuentran entre los más altos de Europa

El peso del Estado y los impuestos

El gasto público representó el 57,2% de la producción económica francesa en 2025, frente a un promedio inferior al 50% en la Unión Europea

Ese gasto incluye subsidios a empresas y desembolsos elevados para salud y pensiones. Como una proporción tan grande de la economía ya está comprometida, el Gobierno dispone de menos espacio para responder ante nuevas crisis o impulsar la actividad

En 2024, los ingresos tributarios y las contribuciones sociales equivalieron al 45,2% del PBI francés, el segundo nivel más alto de la Unión Europea, apenas por detrás de Dinamarca. El promedio del bloque fue algo superior al 40%

El crédito se encarece y el crecimiento se frena

El rendimiento de los bonos franceses a 10 años llegó al 4,96%. Alemania pagaba cerca del 3,4% por títulos equivalentes, una diferencia que se amplió entre ambas economías

Cuando sube el costo de financiamiento, queda menos dinero disponible para pensiones, educación, salud, defensa y programas sociales

El Fondo Monetario Internacional proyecta un crecimiento de apenas 0,4% para Francia. La estimación se ubica por debajo del 3,1% previsto para la economía mundial y del 2,1% para las economías avanzadas

La expansión francesa sería la menor entre los países desarrollados: aproximadamente un tercio de la prevista para Alemania y la mitad de la esperada para Italia. Japón, con la segunda proyección más baja, crecería un 0,7%