El experto en nutrición de Harvard Frank Hu aseguró que llevar una alimentación saludable no obliga a seguir un esquema estricto. Según explicó, hay distintos patrones alimentarios que comparten principios capaces de ayudar a prevenir enfermedades crónicas y favorecer la longevidad
No hay una sola dieta ideal
Hu remarcó que no existe una única dieta que sea la mejor para todas las personas. En ese terreno conviven propuestas muy distintas: algunas plantean un alto consumo de carne, mientras que otras se apoyan casi por completo en alimentos vegetales
También mencionó el enfoque de Valter Longo, que propone una ingesta baja de proteínas y un ayuno con comidas concentradas entre las 8 y las 20
El límite de los ultraprocesados
Para el especialista, uno de los puntos centrales es reducir los ultraprocesados. En ese grupo incluyó bocadillos envasados, galletas, hamburguesas de comida rápida y bebidas gaseosas
Advirtió que estos productos suelen concentrar azúcar, sodio y grasas poco saludables, en un contexto donde están cada vez más presentes en la oferta alimentaria
La dieta mediterránea como referencia
Hu señaló que la dieta mediterránea sigue siendo una de las opciones más valoradas para bajar el riesgo de enfermedades persistentes y cuidar la salud del corazón. Este modelo pone el foco en el tipo de grasas y carbohidratos, sin eliminarlos por completo
Dentro de esa propuesta, el aceite de oliva extra virgen ocupa un lugar central. El investigador indicó que puede ayudar a reducir el colesterol y también contribuir a prevenir otras enfermedades crónicas, como la demencia o el Alzheimer
La carne roja, agregó, no tiene por qué desaparecer del todo. Para un consumo ocasional, mencionó cortes magros como strip y flank, que aportan zinc, hierro hemo y vitaminas del grupo B
Lo que muestran las zonas azules
Okinawa y Cerdeña, consideradas zonas azules, suelen aparecer como ejemplos de longevidad. Allí, la población mantiene actividad física regular, vínculos sociales fuertes y una esperanza de vida que supera los 80 años
Su alimentación, en términos generales, se compone en un 95% de productos vegetales y en un 5% de proteínas animales
En Loma Linda, California, la dieta vegetariana tiene una presencia destacada, mientras que el alcohol y la cafeína quedan fuera. El Estudio de Salud Adventista 2, iniciado en 2002 con más de 96.000 adventistas de Estados Unidos y Canadá, encontró asociaciones entre los patrones vegetarianos y niveles más bajos de factores de riesgo como colesterol elevado, hipertensión y diabetes tipo 2
La clave, sin rigidez
Hu insistió en que estos ejemplos no implican cambios drásticos. Su recomendación final es clara: no hace falta seguir un régimen rígido, sino priorizar alimentos enteros o mínimamente procesados