El excongresista George Santos acordó pagar US$35.000 para cerrar una investigación federal sobre operaciones que realizó en la plataforma de predicciones Kalshi, luego de apostar en contra de su propia asistencia al discurso sobre el Estado de la Unión de Donald Trump

Un acuerdo sin admisión de culpa

Santos sostuvo que aceptó la resolución para dejar el caso atrás y negó haber cometido irregularidades. Su abogado afirmó que eligieron una salida rápida y práctica, y que eso no debe interpretarse como una admisión de responsabilidad

La Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos indicó que el acuerdo incluye más de US$17.000 obtenidos en esas operaciones y una multa adicional de US$17.500. También le impuso una prohibición de operar durante tres años

La apuesta que encendió las alertas

Antes del discurso de Trump en febrero, Santos había dicho repetidamente que estaría en la ceremonia. Minutos después de iniciado el mensaje, publicó en redes sociales que había quedado demorado en el aeropuerto y que no podría llegar al Capitolio

Usuarios en redes cuestionaron su conducta, en especial porque Kalshi estimaba en cerca de 75% la probabilidad de que asistiera. Más tarde, Santos minimizó las críticas y afirmó que algunas personas habían perdido dinero y otras ganado, como muestra de la fragilidad de esos mercados

Consecuencias políticas y judiciales

La investigación por las operaciones en Kalshi llevó a otra plataforma de predicciones a cortar su vínculo con Santos en junio. La empresa que reportó el caso a las autoridades también anunció que buscará una acción propia y que intentará compensar a los operadores si recupera sanciones económicas

El exlegislador, que en su momento ganó una banca por sectores de Queens y Long Island, luego vio derrumbarse su carrera política tras quedar expuestas falsedades sobre su pasado. Fue expulsado del Congreso, enfrentó cargos federales por fraude y robo de identidad, se declaró culpable y pasó menos de tres meses preso antes de recibir clemencia presidencial el año pasado

Este otoño tiene previsto participar en un reality de competencia física en la televisión estadounidense