Julio César Arredondo Bojórquez, estudiante de 21 años de arquitectura, fue localizado sin vida luego de desaparecer tras salir de una cafetería en la colonia Chapultepec, en Culiacán, Sinaloa

Una búsqueda de 12 días

El joven salió de su trabajo la noche del 20 de julio, alrededor de las 21:10 horas. Desde entonces, familiares, amistades y personas cercanas difundieron su ficha de búsqueda en redes sociales

La Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Sinaloa publicó sus características físicas y una fotografía para facilitar su localización. Julio César medía cerca de 1.80 metros, era de complexión delgada, tez clara y tenía una pequeña cicatriz en la ceja izquierda

El hallazgo y la identificación

Doce días después de su desaparición, sus restos fueron encontrados a un costado del puente Benito Juárez, sobre el Paseo Niños Héroes, dentro de bolsas de plástico

Personal del Semefo trasladó el cuerpo para los estudios periciales. Debido a las condiciones en que fue hallado, no fue posible identificarlo en el lugar

La Fiscalía General del Estado de Sinaloa confirmó su identidad mediante pruebas de ADN el 31 de julio. Hasta el momento no hay personas detenidas

Una línea de investigación sin confirmar

Versiones no oficiales difundidas en el ámbito local señalan que el joven habría sido interceptado mientras esperaba un vehículo de aplicación para regresar a casa. Esa hipótesis no ha sido confirmada por la autoridad

La dependencia tampoco ha informado cuál sería el móvil del crimen ni ha hecho públicos avances sobre posibles responsables

Dolor familiar e impunidad

Su prima, Judith Sicairos, quien además era su jefa en el negocio de bebidas Star Matcha, encabezó llamados constantes para pedir su regreso con vida

Cuando se confirmó la identidad, escribió que Julio César ya había regresado a casa, aunque no como esperaban, y agradeció el apoyo recibido por la familia

Quienes lo conocían lo describían como un joven trabajador, alegre y enfocado en sus estudios. Alternaba sus clases con jornadas en la cafetería

La familia exige que el caso no quede impune, en un contexto de violencia y desapariciones que se ha agravado en Sinaloa desde finales de 2024