Unos 5.000 hogares fueron evacuados y cerca de 600 viviendas, comercios y otras construcciones quedaron destruidos por los incendios forestales que seguían sin ser contenidos este domingo en el este del estado de Washington
Las llamas avanzaron sobre más de 8,2 millas cuadradas, unos 21 kilómetros cuadrados, en los alrededores de Spokane, la segunda ciudad más grande del estado, en medio de una serie de focos que también complican la respuesta de las agencias federales, estatales y locales en el oeste de Estados Unidos
Por ahora no se reportaron muertes en el área de Spokane
Viento, calor y terreno difícil
Para la jornada del domingo se esperaba que la temperatura en Spokane se mantuviera por debajo de los 27 grados Celsius, aunque más tarde podían registrarse ráfagas de entre 56 y 72 kilómetros por hora, según un vocero del equipo federal de respuesta desplegado en la zona
“El clima juega en contra y el terreno también”, resumió el portavoz
En el área había tres incendios activos: Old Trails Fire, Fairview Fire y Meadowview Fire. Además, se emitieron advertencias por la calidad del aire
El gobernador de Washington declaró el estado de emergencia el sábado, mientras el Servicio Meteorológico Nacional activó una alerta roja por una situación especialmente peligrosa en el este del estado
El río Spokane atraviesa una ciudad de unas 229.000 personas y, a ambos lados, hay cañones y pendientes pronunciadas que canalizan el viento. Esa combinación empuja el fuego cuesta arriba y genera condiciones muy inestables para el combate de las llamas
Las autoridades habilitaron un refugio en el centro de convenciones principal de Spokane