Indiana atraviesa una de sus peores emergencias por inundaciones en décadas. Las tormentas que golpean al estado desde comienzos de la semana ya dejaron al menos seis muertos confirmados, entre ellos un niño de 4 años, y provocaron cientos de evacuaciones en varios condados

Una emergencia que se extendió por varios condados

Las víctimas mortales se distribuyen en distintas zonas del estado, con fallecimientos reportados en condados como Delaware, Jennings, Porter y LaPorte, además de otra jurisdicción afectada por el temporal. Entre los casos confirmados también figuran un joven de 19 años y una mujer de 58 años

El gobernador Mike Braun declaró el estado de emergencia y luego informó sobre la aprobación de una declaración presidencial que habilita asistencia federal para reforzar rescates acuáticos, evacuaciones, refugios, transporte médico y el traslado de recursos a las áreas más comprometidas

En el condado de Delaware, las autoridades indicaron que se realizaron más de 350 evacuaciones ante el avance rápido del agua y los anegamientos extensos

Indianápolis, bajo una crecida histórica

La capital estatal se convirtió en uno de los puntos más castigados por la magnitud de las inundaciones. El alcalde Joe Hogsett advirtió que la ciudad no vivía una crecida de esta escala desde hace más de 30 años

Los equipos de emergencia multiplicaron los rescates en barrios cubiertos por el agua. Los bomberos y rescatistas asistieron a 91 personas y 45 mascotas, mientras varios sectores cercanos al río White quedaron bajo amenaza directa

Las imágenes de la emergencia mostraron calles convertidas en canales, vehículos semisumergidos y viviendas rodeadas por corrientes de barro. En algunas zonas, los vecinos solo podían moverse en kayaks, botes a remo o embarcaciones inflables utilizadas por los equipos de rescate

Ríos desbordados y nuevas alertas

Uno de los indicadores más graves fue el comportamiento del río White. En Noblesville, al norte de Indianápolis, el cauce alcanzó 24,6 pies, unos 7,5 metros, y superó la marca registrada en 1913, estableciendo un récord de 113 años

En algunas áreas cayeron más de 11 pulgadas de lluvia en dos días, cerca de 28 centímetros, una cantidad suficiente para saturar el terreno y agravar el riesgo de inundaciones repentinas. Eso también hizo que zonas alejadas de la lluvia más intensa terminaran afectadas por las crecidas aguas abajo

El Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas por inundaciones repentinas en el centro del estado y prevé más tormentas en las próximas horas. Las autoridades pidieron evitar caminos cubiertos por agua y cumplir de inmediato cualquier orden de evacuación