NEW YORK — Naomi Osaka suele aislarse del entorno cuando compite, pero en su debut en el US Open hubo una excepción. Los gritos y el movimiento del público se escucharon con claridad, en medio de una mayor presencia de influencers y creadores de contenido en el torneo
La situación puso en primer plano un debate incómodo en Flushing Meadows: cómo sumar nuevas audiencias sin alterar la concentración de los jugadores. Este año, la cantidad de creadores acreditados para cubrir el certamen se duplicó respecto de la edición anterior
En distintos partidos aparecieron escenas que llamaron la atención. Un juez de silla reprendió a un grupo de influencers por grabar en medio de un punto, y en otra ocasión se utilizó un aro de luz brillante para sacar fotos. También hubo pedidos reiterados para que el público guardara silencio durante el juego
Osaka valoró el interés por acercar el tenis a más personas, aunque advirtió que la experiencia debe estar mejor organizada. Para ella, el crecimiento del deporte es positivo, pero requiere reglas claras y respeto por la etiqueta de competencia
La asociación estadounidense de tenis empezó a convocar creadores el año pasado y sostiene que llegar a nuevos públicos es clave para el desarrollo del deporte y del torneo. Aun así, entre las jugadoras persiste la sensación de que algunas conductas se volvieron excesivas
Coco Gauff señaló que muchos asistentes quizá asisten por primera vez a un partido y no conocen las normas básicas. Propuso que se refuerce la información sobre comportamiento en las tribunas y comparó la experiencia con la de cualquier evento en el que se espera respetar un código de conducta
La influencer y jugadora universitaria Madison Appel respondió que el problema no son los creadores, sino la falta de conocimiento sobre la etiqueta del tenis. A su juicio, las fotos y los recorridos por las tribunas deben limitarse a los momentos en que el juego está detenido
En las pantallas del estadio comenzaron a aparecer mensajes pidiendo evitar el uso de flash y otras luces. Para algunas tenistas, el ruido resulta más molesto que la iluminación; para otras, el flash sigue siendo el principal problema
Daniil Medvedev consideró que atraer más gente al tenis tiene más ventajas que desventajas, aunque admitió que la interferencia durante un punto puede ser problemática. Frances Tiafoe también vio con buenos ojos un estadio más lleno y diverso. Jessica Pegula, en cambio, advirtió que el interés de los creadores puede cruzar un límite cuando termina interrumpiendo partidos