Colombia envejece a un ritmo que desafía la capacidad de adaptación de su sistema de salud. En este contexto, el concepto de inmunofitness propone fortalecer las defensas del organismo durante toda la vida, antes de que aparezcan las enfermedades
La idea fue presentada por Jessica Jassir, responsable médica de Vacunas de GSK Colombia, durante el AFI Summit 2026, realizado en el marco de la celebración de los 70 años de Afidro
El envejecimiento modifica la respuesta inmunológica
El sistema inmunitario alcanza su mayor desarrollo durante la adultez y luego comienza a perder memoria y velocidad de respuesta. Este proceso, conocido como inmunosenescencia, puede aumentar el riesgo de infecciones graves, hospitalizaciones y descompensaciones de enfermedades crónicas
Las proyecciones presentadas indican que la población mundial de 60 años o más pasará de 1.000 millones de personas en 2019 a 2.100 millones en 2050, un crecimiento del 110 %
En Colombia, la población de 75 años o más crecería 15,6 % entre 2026 y 2030, mientras que el grupo de 60 a 74 años aumentaría 9,8 %. En contraste, la población de 0 a 14 años se reduciría 5,2 %
Vacunación y hábitos saludables como prevención
El inmunofitness busca que el sistema de defensa esté preparado para responder a estímulos externos y recuperar su estado basal sin deteriorarse. Para ello, plantea integrar la inmunización con la actividad física, una alimentación adecuada y el cuidado de la masa muscular
Entre los principales desafíos se encuentran el sedentarismo, el control de las enfermedades no transmisibles y la prevención de infecciones mediante la vacunación oportuna
La cobertura de vacunación contra la influenza en adultos todavía no alcanza el 80 % en Colombia, mientras que el Programa Ampliado de Inmunizaciones continúa concentrado principalmente en la población infantil
En el caso de los adultos mayores, se destaca la importancia de evaluar la protección frente a la influenza, el neumococo y el herpes zóster. Sin embargo, la indicación debe definirse de manera individual con un profesional de la salud, teniendo en cuenta la edad y las enfermedades crónicas de cada persona
Las brechas regionales también afectan la prevención
Las necesidades sanitarias no son iguales en todas las regiones del país. Por eso, las estrategias de prevención deben adaptarse a las condiciones locales y utilizar canales de comunicación que lleguen a las comunidades alejadas de las grandes ciudades
El objetivo es mejorar el acceso a información sobre las enfermedades prevenibles y las medidas disponibles para reducir sus efectos
Prevenir puede reducir costos sociales
La vacunación de adultos fue presentada como una inversión capaz de generar beneficios sanitarios, económicos y sociales. Los cálculos expuestos estiman que cada dólar destinado a esta medida puede producir un retorno social equivalente a 19 veces la inversión
Además, un esquema completo de vacunación individual generaría, en promedio, 4.637 dólares en beneficios, según un análisis realizado en 10 países sobre programas contra la influenza, el neumococo, el herpes zóster y el virus respiratorio sincitial
Estos beneficios incluyen menos complicaciones y hospitalizaciones, una menor resistencia a los antibióticos, mayor independencia funcional, ahorro para las familias y una mejor protección para las poblaciones vulnerables
La propuesta resume un cambio de enfoque: pasar de reaccionar ante la enfermedad a cuidar y fortalecer las defensas del organismo durante todas las etapas de la vida