La startup Phia, vinculada a Phoebe Gates, quedó en el centro de una investigación en Estados Unidos por presuntas maniobras de fraude digital relacionadas con un esquema de afiliados en comercio electrónico
Según las sospechas, la extensión desarrollada por la empresa habría utilizado una técnica conocida como cookie stuffing, que permite atribuir ventas sin una derivación real del usuario hacia la tienda online
Cómo habría operado el sistema
La mecánica señalada consiste en insertar cookies de seguimiento en el navegador sin conocimiento ni permiso del usuario. De ese modo, si después se concreta una compra, la comisión queda registrada a favor de la extensión o del programa que colocó ese código
En este caso, el señalamiento apunta a que Phia habría capturado atribuciones de ventas que no generó, afectando tanto a plataformas de comercio electrónico como a afiliados que trabajan de forma legítima
Riesgo legal y posibles consecuencias
Por ahora, Phoebe Gates no enfrenta una acusación penal formal, pero la investigación sigue abierta. Si se comprobara una intención deliberada de fraude, el caso podría derivar en demandas civiles, sanciones económicas y la devolución de fondos obtenidos de manera indebida
Las autoridades también analizan si los hechos podrían encuadrar en delitos federales de fraude electrónico, un tipo de causa que en Estados Unidos contempla penas severas cuando se demuestra intención de engaño informático
Impacto en empresas y usuarios
El presunto uso de cookie stuffing perjudica a las compañías, que pagan comisiones que no correspondían, y a los afiliados reales, que pierden ventas que sí habían generado. Para los usuarios, el daño no suele ser económico, pero sí afecta la privacidad y puede exponerlos a rastreos no deseados
El caso reabre el debate sobre la responsabilidad de fundadores y directivos frente a prácticas dudosas en el entorno digital, en un mercado donde los fraudes técnicos evolucionan con rapidez